lunes, 30 de julio de 2018

Duarte en Puerto Plata


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXV)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón
DUARTE EN PUERTO PLATA.-
En Puerto Plata Duarte tenía tres grandes admiradores:
1)     El Padre Dr. Manuel Gonzalez Regalado Muñoz, cura párroco de la ciudad y gran orador.
2)     El Gral Antonio Lopez Villanueva, ya bien entrado en años y quien lo seguía incondicionalmente.
3)     El comerciante Pedro Dubocq, quien aunque no había nacido en nuestro país, pues provenía de una de las pequeñas islas del Caribe que nos rodean , la mas probable Martinica, pero quien demostró poseer un amor por la dominicanidad que le faltaba  a muchos dominicanos de nacimiento, .comenzando por los separatistas.
        Es Dubocq, una de las personas mas importantes de estos tiempos en la novia del Atlántico, pues fue unos años después, quien sacó a Luperón de las calles de la ciudad, donde era un joven pobre que luchaba para sobrevivir con su madre  y cuando tenía 15 años, se lo llevó a su finca en Jamao, lo hizo capataz de sus obreros , pues le vió condiciones  de líder y lo introdujo a su biblioteca, donde el joven se culturizó.
          No me cabe la menor duda de que fue Dubocq quien le inculcó a Luperón su respeto por Duarte y su patriotismo que lo caracterizó por el resto de sus días.
         Fue frecuente ya en la década de los 1880, ver a Luperón y Dubocq, pasearse por las calles de Puerto Plata, en amigables conversaciones.
            Duarte partió desde Santiago para Puerto Plata a caballo, el 8 de julio de 1844, con su comitiva que le acompañaba desde Santo Domingo y tomó la ruta de La Laguna ( hoy Villa Gonzalez)  pernoctando  en Navarrete.
            Al día siguiente se internó en la cordillera septentrional pasando por Altamira y llegó en la  noche a Bajabonico (hoy Imbert) donde durmió. Desde este lugar salió para Puerto Pata donde llegó el día 10 y fue recibido con homenajes parecidos a los de La Vega el 25 de junio y en Santiago el 4 de julio.   En la iglesia parroquial de Puerto Plata, Duarte fue colocado en el presbiterio junto a Lopez Villanueva y Dubocq, donde escuchó el solemne Te Deum oficiado por Regalado Muñoz y su sermón elogiando su figura.
            El Dr. Pedro Troncoso Sanchez recoge en la pag 322 de su Vida de Juan Pablo Duarte de la Colección Duartiana del Instittuto Duartiano, 2002, el siguiente párrafo de este sermón a los allí  presentes:
            “su reconocimiento, adhesión y gratitud hacia el mas sano de corazón y devoto de pensamiento de los libertadores de América, ungido  por la providencia para hacer puro y fraterno el sentimiento de los dominicanos y conducir al extraviado destino de la República, por los santos caminos de la fe divina y el amor a los sagrados fueros ciudadanos.”.
            A seguidas, ese 10 de julio de 1844, pasaron Duarte y sus acompañantes al salón del ayuntamiento donde el Gral Lopez Villanueva entregó al recién llegado, el acta de pronunciamiento de los puertoplateños, para que ocupara la presidencia de la República. Regalado Muñoz tomó de  nuevo la palabra para decirle:
            “No desmayar en sus virtuales propósitos de salvar la República encomendada desde aquel momento a su honradez y patriotismo, sin ceder a sus credenciales de único elegido para conducir gloriosamente los destinos  de la tierra recién liberada.”
            Duarte debió  sentirse en posición embarazosa nueva vez y al igual que a Mella en Santiago tener que explicar que antes de tener un presidente era obligatorio dar los pasos de una constituyente y luego proceder al elegir un Presidente.
            Su adhesión a este proceso solo servía para desilusionar aquellas personas llenas de buena fe, pero carentes de cultura política  y de las consecuencias de tener un presidente por aclamación y no por un proceso constitucional.
Al responder a estas peticiones, Duarte pronunció una de sus expresiones mas elocuentes y hermosas , que reproduciremos mas adelante.
           

lunes, 23 de julio de 2018

Santana dictador


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXIV)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón
SANTANA DICTADOR.-
Los duartistas se dividen.-
Durante la ausencia de Duarte de agosto 1843 a marzo 1844, el núcleo dirigencial que mantuvo viva la llama de la revolución independentista fueron Sanchez, Mella, Jimenes, Vicente Celestino Duarte y José Joaquín Puello.
Mella, algo alejado del grupo,  fue quien hizo los arreglos para el grito de febrero y las cosas resultaron bien.
Pero ahora el alejamiento de Mella y  Duarte en Santiago, tuvo  resultados negativos y además hizo que en Santo Domingo se distanciaran Puello y Sanchez, al Puello  decidir no resistir a Santana. Entonces Manuel Jimenes decidió, al igual como . había hecho  Esteban Roca, pasarse al bando Santanista.
El se adelantó a darle la bienvenida a Santana a San Cristobal y entró junto a el y los hateros seibanos en la ciudad.. Es por esta razón que Jimenes no es apresado, ni enviado al exilio con los demás líderes trinitarios y mas adelante, Santana lo hizo Secretario de las Fuerzas Armadas. Posteriormente, al Santana decidir abandonar la Presidencia en 1848, Jimenes resultó  ser el segundo Presidente de la República.
De las actividades de Vicente Celestino Duarte en estos días, no hemos encontrado rastro en ninguno de los historiadores que hemos revisado pero fue encerrado y luego exiliado también por Santana..
El 12 de julio de 1844, Pedro Santana al frente de unos 2,000 soldados, fieles a su persona, cruzaron la Puerta del Conde, con aire festivo, despliegue de banderas  y sin ser molestados, ingresaron a la ciudad. Santana  visitó brevemente la Junta Central Gubernativa y enseguida acompañado de su estado mayor, fue a entrevistarse con Saint Denys.
Al día siguiente se montó un espectáculo en la plaza de armas, hoy parque Colón,  donde se formaron unos 4 mil soldados, pues a los llegados el día anterior, se les sumaron mas soldados del ejército del sur, que habían quedado en San Cristobal, mas los soldados seguidores de Puello, de quien Saint Denys dice “siempre dispuesto y humilde ante la fuerza, se  puso inmediatamente a la disposición de Santana, de quien no se separa ni un minuto desde ese momento”. (ver carta de Saint Denys a Guizot, de fecha 29 de julio, 1844)
En medio de este despliegue militar, se proclamó al General  Pedro Santana, Presidente de la Republica Dominicana, con poderes dictatoriales a nombre del ejército y el pueblo. Además de los vítores al nuevo líder, se oían voces de … Abajo la Junta.!!
            No hay que ser muy perspicaz para comprender que la mano de Saint Denys estaba detrás de todo esto. En la carta señalada, el refiere que “Despues de la revista, Santana, hábilmente, hizo que sus seibanos ocuparan la Fortaleza y todos los puestos militares de la ciudad”. Esta proclama de un presidente, sin haberse aprobado previamente una constitución, estaba en contra de todos los planes de Duarte y de su proceder, consecuente  con su firme convicción, de los pasos previos, que necesariamente debían darse, antes de que tuvieramos un presidente y lo dijo claramente aquí en Santiago cuando exclamó que, la Junta Central Gubernativa era la autoridad en el país, hasta que se dieran los pasos señalados y entonces se eligiría  un Presidente.
Después de su proclamación como Presidente, lo que de facto reemplazaba la JCG al frente de los asuntos del país, quiso Santana realizar una reunión conciliatoria con ellos, produciéndose entonces  escenas tumultuosas, entre los seguidores de Santana y los trinitarios devotos de Duarte, particularmente con José Joaquín Perez.
Para el 18 de julio  ya estaban en prisión Sanchez, Vicente Celestino Duarte y su hijo Enrique, Manuel María Valverde, José Díez y todo un grupo mas de reconocidos duartistas.
            Mientras esos hechos ocurrían en la capital, Duarte se encontraba en Puerto Plata, ajeno a lo que allí tenía lugar. En Puerto Plata  nuevamente fue  proclamado Presidente de la Republica y otra vez se vió obligado a rechazarla.



sábado, 14 de julio de 2018

Saint Denys amedrenta a Jose Joaquin Puello



                                                          DUARTE LXIII

SAINT DENYS AMEDRENTA A JOSE JOAQUIN PUELLO.-
           
La rebelión de Pedro Santana contra la Junta Central Gubernativa (JCG) dominada por los duartistas independentistas, fue coordinada con el cónsul francés Saint Denys, quien se aseguró de que en esos días estuvieran  fondeados en el puerto de Santo Domingo, tres barcos de guerra de la escuadra francesa en el Caribe, la Naiade, el Styx y el  Euryale, apoyando la separación dominicana de Haití.
            Aunque para cuando Santana se acercó a la muralla que rodeaba a  Santo Domingo, la Naiade había tenido que partir, la presencia de los otros dos barcos era suficiente para los propósitos de Saint Denys.
            La presencia de estos barcos allí, se pensaba que era importante para que los haitianos vieran que Francia apoyaba lo que habían hecho los dominicanos y desistieran de futuras invasiones a nuestro territorio.
            En el momento oportuno, Saint Denys amenazaría con retirar esos barcos y también marcharse el mismo con su consulado, para demostrar que Francia nos abandonaba.
            Como hasta ese momento, esa era la única representación diplomática presente en el país, esto se consideraba algo negativo para la subsistencia de la Republica Dominicana.
            De inicio, al saber de la rebeldía de Santana y su marcha hacia Santo Domingo, contra la JCG , Puello dijo que Santana viniera preparado para enfrentarse a los cañones que defendían la ciudad, así como a las tropas de que el disponía bajo su mando. Que unicamente  si venía solo, podía el caudillo seibano, entrar en la ciudad.
            Es ese momento cuando entra  en acción el cónsul Saint  Denys.
            En enojosas conversaciones con Sanchez y Puello por separado, su retórica convenció a Puello, de que si resistía a Santana, se marcharía de la ciudad, así como los dos barcos que apoyaban a los dominicanos  fondeados en el puerto y Puello…… fue amedrentado.
El militar profesional con que contaba la naciente Republica Dominicana en ese momento crítico, decidió no enfrentar a Santana.
            Es aquí cuando la ausencia de Duarte de este ambiente se hace mas notoria.
            Recordemos que a diferencia de Sanchez, Puello y los demás líderes independentistas del momento, Duarte no le hablaba a Saint Denys. El no visitó jamás su consulado y todos los señalamientos  que sobre el hace el cónsul francés, las sabía por referencias.
            Le hubiera resultado imposible a Saint Denys convencer a Duarte de no enfrentar a Santana y Puello obedecía a Duarte ciegamente y aunque Duarte solo utilizaba la violencia cuando estaba en peligro la independencia nacional, el lo hubiera captado inmediatamente y actuado en consecuencia.
            Pero las cosas sucedieron de tal forma, que favorecieron a los separatistas (afrancesados en este momento) y su dirigente francés, interesado en realzar su carrera diplomática.
            Debemos también destacar, que a diferencia de Duarte en su viaje por el Cibao, a su paso por las poblaciones del sur, nadie aclamaba o pensaba que Santana podía ocupar le Presidencia de la nueva República.
            El rudo hatero seibano carecía de la cultura  o realizado la labor patriótica de Duarte..
            Su mentalidad era primitiva, como señalara Saint Denys en carta a Guizot, diciendo que el manejaba a sus peones con mentalidad de señor feudal.
Pero esos peones se habían transformado repentinamente en soldados y los soldados profesionales de los antiguos batallones haitianos 31 y 32, estaban detrás de la muralla que protegía la ciudad de Santo Domingo y su jefe había sido convencido de no ofrecerles resistencia.
Y como ocurría cuando Duarte no estaba entre ellos, ante la crisis surgida, los duartistas, se dividieron.

sábado, 7 de julio de 2018

Santana desobedece la JCG y marcha sobre Santo Domingo


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXII)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón

SANTANA DESOBEDECE A LA JUNTA CENTRAL GUBERNATIVA Y MARCHA  SOBRE SANTO DOMINGO

La Junta  Central Gubernativa (JCG) había sido desde el inicio de la república, el 27 de febrero de 1844, el organismo rector de la política dominicana.
Fue establecido así en el Manifiesto del 16 de enero de ese año y fue obedecida por todos en diversas circunstancias,  hasta que Santana la desobedeció  el  3   de julio de 1844.
Aunque no estaban definidas las condiciones para ser miembro de ella, ni el proceso para acceder a integrarla, ciertamente que ella reflejaba la opinión de las mayorías en la ciudad de Santo Domingo  La impresionante llegada del cónsul francés Saint Denys, el 13 de enero,  había dado gran impulso a la idea separatista y en ausencia de Duarte, ellos dominaban  la situación La noche el 27 de febrero,  los trinitarios los sorprendieron y Sanchez fue designado Presidente de ella, pero tan pronto estos se repusieron de la sorpresa, Bobadilla fue designado presidente y tomó posesión de su cargo el 2 de marzo, que era la fecha que se conmemoraba inicialmente como el comienzo  de la Republica Dominicana,  no el 27 de febrero, por eso Maria Trinidad Sanchez fue fusilada ese día en 1845, porque para  los separatistas, esa fecha no significaba nada.
A su regreso el 15 de marzo, Duarte fue hecho de inmediato miembro y muchos pensaban que debió ser designado Presidente, pero el prefirió por el momento, ser solo miembro.
Duarte dió un ejemplo de obediencia a ella en Baní, a finales de marzo, (a pesar de que sus ordenes lo contrariaban), consciente como estaba de la importancia de acatar las ordenes de la autoridad civil legalmente constituida del momento. Ahora bien, la labor tesonera de Duarte en favor de la independencia, junto a las victorias militares de 19 y 30 de marzo sobre los haitianos, habían hecho  que la idea independentista retornara a ser la  predominante, pero Bobadilla se negaba a aceptar este cambio  en la opinión pública y por eso  Duarte, a pesar de que habitualmente rechazaba la violencia como método de proceder y solo la aceptaba cuando estaba en juego la independencia nacional,  se vió obligado a anarquizar  la asamblea  del 26 de mayo, donde Bobadilla quería forzar la aceptación del Plan Levasseur y luego a ejercer presión, mediante un movimiento popular, para regresar a Sanchez a su presidencia.
Como Bobadilla se negaba a aceptar  ser desplazado, salió de ella  junto a Caminero y  optó por tomar el y sus mas cercanos colaboradores,  esconderse  o refugiarse en el consulado francés. Entonces Duarte incluyó tres de los suyos, Pina, Perez y Valverde en ella y los duartistas tomaron el control  del organismo.
            Jamás se le ocurrió a Duarte, que Santana desacataría una orden emitida por esta JCG, después que el le había dado el ejemplo en marzo, de obedecer la JCG aunque sus ordenes le contrariaran, pues eso significaba colocar el país bajo el poder del sable o la fuerza en vez de la razón. Pero la mente primitiva de Santana no captaba esas cosas.
El le había asegurado  a  Saint Denys en marzo, antes de partir para Azua, que  el estaba de acuerdo con el protectorado y ahora lo iba a demostrar, en una acción de fuerza, coordinada con este.
            Así que cuando la JCG presidida por Sanchez, decidió aceptar una petición de licencia por enfermedad que el había solicitado y  envió al Coronel Esteban Roca a Azua, para que este le entregara el mando de la tropa y se retirara a atender su supuesto quebranto de salud, se dió inicio a un drama que echaría  por el suelo, las bases legales sobre las cuales se había gobernado el país hasta ese momento. Se montó un show en el cual   el ejército del sur, con los hateros seibanos a la cabeza, se negó a aceptar la separación de su jefe del mando y entonces, bajo sus órdenes, se puso en marcha sobre la capital.
            Esteban Roca fue el primero en pasarse a su bando.



sábado, 30 de junio de 2018

Duarte rechaza la presidencia de la republica


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                      AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXI)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón

DUARTE RECHAZA LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA.-
             Aquel 4 de julio de 1844, la muchedumbre encabezada por Mella, camino de la Fortaleza San Luis, iba coreando todo el camino, consignas de que Duarte debía aceptar la presidencia de la República.
            Llegados a la fortaleza, Mella leyó un manifiesto que clamorosamente proponía a Duarte para Presidente de la República e invitó a los presentes a firmarlo.
            Una vez hecho esto, Mella se presentó ante Duarte con este documento, que lo dejó estupefacto.
            Aquello iba contrario a todo lo que el tenía planificado para la República, ahora que el controlaba la Junta Central Gubernativa. (JCG). El y Sanchez estaban planificando la celebración de una Asamblea Constituyente y una vez aprobada esta, se procedería  a elegir un Presidente que  podía ser el, pero no obligatoriamente. Por eso el estaba redactando un proyecto de constitución, tarea que interrumpió al decidirse que fuera a Santiago, a resolver los problemas que se habían presentado en el Cibao.
Sanchez en Santo Domingo, al enterarse de la propuesta de Mella exclamó:
“Nadie  podía ser  Presidente de la Republica Dominicana sin existir una constitución.” (Ver Marrero Aristy, Ramón. La Republica Dominicana. Origen y destino del  pueblo cristiano  mas antiguo de America.. Editora del Caribe C por A, Ciudad Trujillo. Tomo I, 1957,  págna  292 ) 
         Pero como hemos señalado anteriormente, a Mella lo que le preocupaba era que no  se habían recibido noticias de que el ejército del sur encabezado por Santana, había acatado los cambios de la JCG del 9 de junio. El pensaba que una vez aclamado Duarte  Presidente por el ejército del norte y las fuerzas vivas de la región, Santana  tendría que aceptar lo sucedido.
        Duarte expresó que hasta que no se tuviera una constitución, el gobierno del país sería la JCG.
            En realidad, pienso que si Duarte acepta la propuesta de Mella, visto lo sucedido en esos días en el sur del pais y en la ciudad de Santo Domingo, el país se hubiera iniciado con una guerra civil entre el ejercito del norte, triunfante en la batalla del 30 de marzo y el del sur victorioso en la del 19 del mismo mes. El odio      que se  hubiera generado en el país  iba a malograr la convivencia entre los dominicanos por mucho tiempo.
            Varios historiadores señalan que luego de rechazar la Presidencia, Duarte se reunió en privado con Mella. No ha trascendido lo que acordaron en esa conversación, pero obviamente que Mella, de un temperamento belicoso, quedó disgustado con su jefe y sin entender ese principio que inflexiblemente defendía Duarte, de que había que tener .aprobada una constitución antes de  tener  un Presidente.
            La negativa de Duarte de aceptar la presidencia, lo perjudicó, no solo ante Mella, sino también ante todos los que firmaron el documento apoyando la solicitud..
Asimismo disminuyó la autoridad incuestionada hasta ese momento, que Mella  ostentaba ante las personas influyentes de la región  y el elemento  militar que había apoyado su solicitud. .
            No hay que creer lo que algunos señalan  que Duarte aceptó la presidencia  condicionadamente. No, el la rechazó de plano. Si la hubiera aceptado de alguna manera, hubiera hecho alguna proclamación al respecto, hubiera dictado algunas medidas y nada de eso ocurrió.
Luego  de rechazar la presidencia solicitada por Mella, Duarte recibió una invitación para que fuera a Puerto Plata, la cual decidió aceptar y el 8 de julio salió de Santiago hacia esa ciudad, junto a la comitiva que lo acompañaba desde Santo Domingo.
            Mientras eso tenía lugar aquí en Santiago, en el sur, los temores de Mella comenzaron a confirmarse.

sábado, 23 de junio de 2018

Duarte en Santiago


 ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                      AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LX)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón
DUARTE EN SANTIAGO.-
La llegada de Duarte a esta ciudad el 30 de junio de 1844 fue apoteósica.
Mella salió a recibirlo a Marilopez y los dos entraron cabalgando juntos por Nibaje.
Santiago estaba engalanada con banderas y palmas 
Los héroes de la batalla del  30 de marzo le rindieron honores.
Una salva de artillería fue disparada desde la Fortaleza San Luis.  
La multitud se agolpaba en las calles y el la saludaba sonriente.  
La ciudad se había ya recuperado del terremoto de mayo de 1842 y por la calle El Sol llegaron a la Iglesia Mayor, donde el párroco, Padre Solano y Rojas pronunció un Te Deum con Duarte y Mella ocupando sendos sillones en lugar prominente del presbíterio
El patricio se hospedó en casa de Mella y dió comienzo a su labor, destituyendo de sus funciones a los generales de Mena, de la Rocha y del Orbe, siguiendo  las instrucciones de la Junta Central Gubernativa (JCG), como el primer paso para contener el ímpetu de los trinitarios, que no querían que aquellos que habían sido funcionarios durante la dominación  haitiana, siguieran ocupando sus cargos.
La JCG había dispuesto que esos dominicanos  continuaran en sus cargos por el momento y esto debía respetarse.
Duarte estimuló a que se iniciara el proceso de escoger los delegados a una Asamblea Constituyente, que era lo primordial para institucionalizar la vida política del nuevo país.   Después de eso se pasaría a la elección  del  presidente.
Pero eso  lo entendía Sanchez  y algunos mas  de sus compañeros  de lucha, la gran mayoría carecía de la suficiente madurez o cultura política, para ver así las cosas.
Mella el primero, lo que a el le  preocupaba era que no se habían recibido noticias  de que el ejército del sur encabezado por Pedro Sanana, había acatado los cambios en la JCG efectuados el 9 de junio, que sacaba de la dirección a sus amigos afrancesados.   
           Emocionado por el gran recibimiento  que había recibido Duarte en esta ciudad,  le escribió una carta a Sanchez que se iniciaba diciéndole:.
            “Llegó  mi deseado, te lo devolveré Presidente.”
            Con su habitual impetuosidad, Mella inició la organización de una demostración de apoyo , para proclamarlo Presidente de la República, .que pensó Duarte no podría rehusar.
            Para el 3 de julio, ya estaban de acuerdo con su plan, el héroe de la batalla del 30 de marzo José María Imbert, Antonio Lopez Villanueva y demás  generales de la zona norte del país. Mella también convocó ese día a una reunión secreta, a las principales personalidades cívicas de la región y acordaron firmar un acta redactada por Mella, en  la cual las fuerzas vivas del Cibao le pedían a Duarte aceptar en su día la Presidencia de la Republica. En ese documento se le pediría a Duarte salvar el país de la dominación extranjera, convocar a una asamblea constituyente y remediar la Hacienda Pública.
            También se decidió designar a los coroneles Domingo Malllol y Juan Luis Franco Bidó, para que se trasladaran a Santo Domingo y a nombre de los pueblos y el ejercito del norte, comunicaran lo resuelto a la JCG. Estos estuvieron de acuerdo y esperarían hasta .que Mella les entregara el documento que debían llevar.
            Al dia siguiente 4 de julio de 1844, Mella convocó una nueva asamblea de notables  de la región para comunicarles sobre el acta firmada el dia anterior y solicitar la adhesión de todos los ciudadanos a lo resuelto; les dijo que a la hora de pensar en un presidente se imponía la figura de Juan Pablo Duarte. Esto el lo consideraba un eficaz llamamiento a la concordia……. para que así  depusiesen sus rencores los ambiciosos vulgares y la paz definitiva fuera un hecho, para que bajo su salvadora égida, pudiera encaminarse el país por vías del  necesario adelanto.
            Varios de los presentes apoyaron a Mella y entonces este los exhortó a dirigirse a la Fortaleza San Luis.


martes, 19 de junio de 2018

Duaate en La Vega


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                      AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LIX)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón
DUARTE EN LA VEGA.-
Algunas cosas interesantes debemos señalar sobre el inicio de este viaje de Duarte
             a) La presencia de Felix Mariano Lluberes Alvarez en su comitiva, quien aun era un menor de edad.(17 años)  ¿Sería esto una señal de lo íntimo de los amores de Duarte con su hermana Prudencia y que estarían planeando   casarse   a su regreso a Santo Domingo? Lluberes Alvarez no vuelve a mencionarse luego en este viaje.
            b) Las hermanas Villa ( Maria del Carmen, María Francisca y Manuela) se hicieron populares en la Vega, por ser en  su casa, donde primero ondeó la bandera dominicana en el Cibao y eran merecedoras   de tener hospedadas allí al que concibió esa bandera.
            Al día siguiente Duarte asistió a un Te Deum celebrado en la iglesia parroquial por el Padre Espinosa en honor a su presencia y al terminar pasaron a la casa del comandante local, Manuel Mejía,  donde  Duarte fue sorprendido con un documento, donde se le  solicitaba que aceptara la  Presidencia de la Republica.
Esto fue sencillamente una demostración de lo que era un sentimiento popular expresado varias veces. En Santo Domingo, el 15 de marzo de 1844 a su regreso del exilio, se pensaba que  Duarte ocuparía de presidencia de inmediato, pero Duarte pensaba diferente.
             No podía elegirse o designarse un Presidente, si previamente no se tenía aprobada una constitución.
            Esto lo había aprendido al estudiar lo ocurrido en los Estados Unidos y ver la estabilidad que seguir ese proceso, había producido en la vida política de esa nación.
            Pero el pueblo dominicano no tenía idea de estas reglas que Duarte estaba empeñado en hacer cumplir, pensando siempre en lo mejor para el porvenir de la patria que el había fundado. Así que como pudo .y tratando de no ofender a quienes lo vitoreaban, declinó esa petición.
Manuel Mejía había participado en la batalla del 30 de marzo y luego había formado parte de un grupo de los participantes en esa batalla, quienes habían sostenido  un enfrentamiento con Imbert, al considerarlo partidario del Plan Levasseur.
            Hay quienes ven en ese pronunciamiento en La Vega, la mano de Mella en instrucciones enviada desde Santiago a Juan Evangelista Jimenes, el capitán que comandaba el grupo militar que acompañaba a Duarte.
            Cuatro días permaneció Duarte en la Vega,  vitoreado y recibiendo muestras de cariño y admiración por todas partes.
            En La Vega existía un conflicto entre el párroco Padre Espinosa, quien había apoyado el movimiento independentista y el vicario Portes, quien le había ordenado entregar la parroquia al sacerdote Diaz de Peña, conservador, basándose en reportes de que el Padre Espinosa estaba mal de salud.
            Diaz de Peña había sido de los delegados a la asamblea constituyente de Puerto Principe en 1843, designado por Herard y apoyaba el Plan Levasseur.
            Pero Mella desde  Santiago, ordenó a Espinosa permanecer en su parroquia, algo que fue confirmado por la Junta Central Gubernativa controlada por los duartistas desde el 9 de junio. Duarte se mostró amistoso y compartió con Espinosa mientras estuvo en La Vega. Posteriormente  al tomar Santana el control del país, este se puso del lado de Portes y Espinosa tuvo que entregar su parroquia.
             Duarte partió de La Vega el 29 de junio y el 30 llegó a esta  ciudad de Santiago de ,los Caballeros. De inmediato ejecutó la orden de la JCG de destituir de sus cargos a los generales Pedro Ramón de Mena , Domingo de la Rocha y José Ramón del  Orbe, quienes pasarían a ser sus opositores y posteriormente de Mena terminaría arrestándolo en Puerto Plata por ordenes de Santana..
            Con la llegada de Duarte a Santiago, Mella puso en marcha la segunda parte de su plan de proclamarlo Presidente  de la Republica.