domingo, 26 de agosto de 2018

Duarte prisionero en la Fotaleza San Felipe


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                         AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com       JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXIX)
                                                                           Julio M. Rodriguez Grullón

DUARTE PRISIONERO EN LA FORTALEZA SAN FELIPE.-
En Puerto Plata, Duarte se encontraba en casa de Pedro Dubocq, la cual estaba situada en esos días en las afueras de la ciudad.
Recordemos que entre los que formaban la comitiva que lo acompañaba desde Santo Domingo estaba el hermano de .su novia Prudencia, Felix Mariano Lluberes, entonces un mozalbete de 17 años, quien como todos los que le acompañaban, estaban dispuestos a luchar antes de permitir que Duarte fuera tomado prisionero.
Pero Duarte no quería derramamiento de sangre dominicana, cuando consideraba que su obra había culminado con la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que era su mayor deseo, así que le quitó a sus guardianes las ganas de pelear.
En la fortaleza San Felipe, de Mena recibió la orden de arresto de Duarte desde Santo Domingo y se dispuso llevarla a cabo.
Organizó un escuadrón de infantería y sigilosamente se acercó con su tropa a la casa de Dubocq, donde no había resistencia organizada,  apresó a los miembros de la escolta de Duarte; dentro de la casa estaban Dubocq y Duarte. de Mena tocó la puerta y abrió Dubcq, de  Mena le requirió a Duarte .quien salió de su habitación .y  de Mena inmediatamente lo esposó y lo sacó de la casa colocándolo  entre sus soldados y se inició la marcha  a pie hasta la fortaleza. El padre Regalado Muñoz que fue testigo de lo que ocurría nos  dejó una nota al respecto:
“En la tarde del 27 de agosto de 1844, cruza Duarte la ciudad desde una hacienda cercana entre las faldas de Isabel de Torres, camino de la fortaleza. Le acompaña, como  único amigo,  su noble  protector  don Pedro Dubocq. A pocos pasos detrás, el grupo de aprehensores.
Momentos antes había sido el apostol aprehendido, por criminal determinación del buitre sureño que sintiera su trágica grandeza, opacada por los rayos del radiante astro trinitario.”
Duarte es encerrado en una celda con los miembros de su escolta, Evangelista, del Valle, Lluberes y demás y esa noche al igual que en Curazao, en enero de ese año, se inicia otro ataque de sus fiebres palúdicas, las cuales lo harían envejecer prematuramente.
El ha pasado en un lapso de cinco meses, (marzo-agosto) cuando es recibido como padre de la patria en marzo,  con todos los honores disponibles, a ser encerrado en agosto, como  traidor a esa misma patria que el mismo forjara, por los que no creían  que ese sueño era posible y estaban  decididos a salir de el, rápido y como sea.   
Al día siguiente Duarte es informado que una embarcación ha sido enviada desde Santo Domingo para trasladarlo a esa ciudad. Al preguntar como se llama le responden: Separación Dominicana. Se ha iniciado el proceso de aplicarle esa palabra, con el significado que contiene diferente al  de independencia, a las cosas importantes en el país.
La principal calle de  Santo  Domingo (luego llamada El Conde), recibe también el nombre de Separación.
La fiebre hace que todo su cuerpo se sienta ardiente, se le nubla la razón y se siente desfallecer; los carceleros se percatan de la situación y ordenan que un médico lo atienda y le provea de los cuidados necesarios.
Y entonces, poco después, Duarte, observando desde detrás de los barrotes de la ventanilla de su celda, que mira hacia el sur de la fortaleza, cree que   la fiebre le está haciendo ver   visiones, pues ve acercarse la silueta de un hombre, que a lo lejos le parece ser Juan Isidro Perez. Se frota los ojos y espera unos momentos para comprobar la realidad, cuando la silueta está  mas cerca ya no le  cabe la menor duda. Se trata de Juan Isidro Perez, el mas vehemente y leal de sus seguidores, que ha venido para que lo encierren junto con el. Todos quedan anonadados ante este hecho.

sábado, 18 de agosto de 2018

Duarte queda aislado en Puerto Plata


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                         AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com       JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXVIII)
                                                                           Julio M. Rodriguez Grullón
DUARTE QUEDA AISLADO EN PUERTO PLATA
En Puerto Plata, Duarte esperaba las  noticias de la gestión de Mella, pero las cosas tomaron un giro en su contra en el Cibao, por la acción del Gral Pedro Antonio  de Mena.
Este General  era una figura importante en la región.
Para el 30 de marzo de 1844, de Mena acompañaba a Mella por San José de las Matas, buscando hombres para enfrentar la invasión haitiana y como este, no participó en la batalla, al presentarse Pierrot con sus fuerzas, antes de lo esperado a Santiago, el 30 de marzo en la tarde. de Mena fue comisionado luego, junto a Delorve y Rocha por la Junta Central Gubernativa (JCG) presidida ya por Sanchez, para terminar con los enfrentamientos en el Cibao, entre duartistas y los ex-funcionarios del gobierno haitiano, debido a que estos   querían seguir en sus cargos y los trinitarios o duartistas querían sustituirlos. Ya habíamos señalado, que  la JCG presidida por Sanchez, decidió que esos funcionarios  permanecieran en sus cargos.
Según se le encomendó a Duarte en su carta del 18 de junio de 1844, su misión al Cibao se debía, a que la comisión señalada había fracasado y los enfrentamientos en realidad se habían agravado y esto era muy desagradable para el gobierno, pues habían ocurrido “entre personas de tanta respetabilidad”, por tanto Duarte llevó la misión de sustituir esa comisión y decirles que regresaran a Santo Domingo.
Duarte llevó esto a cabo  y el día 1 de julio, de Mena y Rocha le dirigieron una comunicación dando por terminada su misión, pero de Mena no regresó a Santo Domingo y quedó resentido por su sustitución. No hay información sobre la actitud de Delorve
Duarte procedió entonces a entrevistar a los funcionarios y asegurarles que su posición estaba segura y a los duartistas les decía que había que mantener la paz y la unión contra los haitianos y que se  seleccionaran   los delegados para una Asamblea Constituyente.
El respeto que inspiraba su figura, hizo que se calmaran los ánimos, pero .su negativa el dia 4, a la petición de que aceptara la presidencia por aclamación, enfrió el ánimo de los duartistas. A los funcionarios del gobierno que no eran duartistas, esa decisión  les alegró, ya que ellos se identificaban  con Bobadilla , quien estaba en su misma situación.
Así que había un caldo de cultivo en la región, para el descontento contra Duarte y lo que el representaba, sin embargo, su presencia allí, junto a la de Mella, mantenía a todos estos personajes bajo control.
Así las cosas, llega la noticia de lo ocurrido en Santo Domingo de la rebelión de Santana contra la JCG presidida por Sanchez.
Se decide como ya hemos visto, en la asamblea de la Fortaleza San Luis, enviar a Mella a negociar con Santana  y que Duarte fuera a Puerto Plata a esperar los resultados de esa misión.
No hay constancia de que Mella fuera acosado en su ruta hacia Santo Domingo, así que la rebelión de de Mena quien convenció a Gral Fco Ant. Salcedo de pasarse al bando de Santana y la cual fue secundada rapidamente en todo el Cibao, tuvo que ocurrir unos 3 o 4 días después de la Asamblea en la Fortaleza. San Luis.
Duarte en Puerto Plata fue enterado de lo que ocurría en el Cibao y también le llegó la noticia de que el 24 de julio, Santana y Bobadilla, que ya dominaban la JCG, habían convocado a una Asamblea Constituyente. El lenguaje de la convocatoria daba a entender que el plan del protectorado  había fracasado, pues se convocaba a redactar la constitución de un país soberano. Esto hizo que  el decidiera no  enfrentar  a sus adversarios, pues la finalidad de su lucha se había logrado y  no tenía que forzosamente ser el, quien presidiera el nuevo país.
Así que cuando de Mena llega a Puerto Plata con sus fuerzas a principios de agosto, toma la Fortaleza San Felipe sin encontrar resistencia y pronuncia la plaza en favor de Santana, acompañando el pronunciamiento de unos cañonazos. Duarte queda aislado y protegido solo por la comitiva que lo había acompañado desde Santo Domingo.

sábado, 4 de agosto de 2018

Duarte da respuesta colectiva


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXVI)

DUARTE DA UNA RESPUESTA COLECTIVA A LAS PETICIONES DE QUE SEA PRESIDENTE.-
            Para el 20 de julio, Duarte estaba de regreso a Santiago y entonces decidió que daría una respuesta colectiva, a todas aquellas ,peticiones de que  ocupara la Presidencia de la Republica  por aclamación. 
            La comunicación fue dirigida  a los puertoplateños  y dice así:
Delegación de la Junta Central  Gubernativa en el Cibao
Santiago , 20 de julio 1844
(nótese que para esta fecha, ya Santana había disuelto esa JCG, pero luce que Duarte aun no había sido informado de los acontecimientos que estaban sucediendo .en Santo Domingo)
A los habitantes  de Puerto Plata
Conciudadanos:
Sensible a la honra que acabáis de hacerme, dispensándome vuestros sufragios para la primera  magistratura  del estado, nada me será mas lisonjero que saber corresponder a ella llenando el hueco de vuestras esperanzas, no por la gloria que de ello me resultaría, sino por la satisfacción  de veros, cual lo deseo, libres, felices, independientes y tranquilos y en perfecta unión y armonía llenar vuestros destinos, cumpliendo religiosamente los deberes que habéis contraído para con Dios, para con la patria, para con la Libertad  y para con vosotros mismos.
Me habéis dado una prueba inequívoca de vuestro amor, y mi corazón agradecido debe dárosla de gratitud. Ella es ardiente como los votos que formo por vuestra felicidad.
Sed felices hijos de Puerto Plata y mi corazón estará satisfecho, aun exonerado del mando que queréis que obtenga, pero sed justos lo primero, si queréis ser felices. Ese es el primer deber del hombre; y sed unidos, y así apagaréis la tea de la discordia y venceréis a vuestros enemigos, y la Patria será libre y salva. Yo obtendré la mayor recompensa , la única que aspiro, el veros libres, felices, independientes y tranquilos.
                                                                                    Juan Pablo Duarte
Duarte desestima lo mejor que pudo con este mensaje, las peticiones de que aceptara la presidencia y envió de manera diáfana, sus ideas al respecto.
A las peticiones de asumir la presidencia por aclamación le llamó “sufragios”,  dejando ver claramente la forma de que podría aceptar la presidencia.
Al rechazo de ocupar  la  presidencia, se refirió como “exonerado del  mando que queréis que obtenga”.
Y en el párrafo final desde que dice  “Sed justos lo primero” hasta que lo termina,  es su mensaje a los dominicanos de todos los tiempos, señalándoles cual es la norma básica de conducta para obtener una patria grande, donde todos vivamos en paz.    
Duarte no aceptó nunca ser presidente por aclamación, siempre mantuvo la postura de que primero había que aprobar una constitución y luego se eligiría un presidente mediante sufragios. Esto  le restó mucho apoyo entre  las mentalidades sencillas que lo apreciaban, pero que no comprendían lo importante de ese  proceso y las funestas consecuencias (como las tuvo)  que tendría para el país recién fundado, no seguir esa ruta. Pero Duarte el visionario, siempre por encima de todos sus contemporáneos , si lo apreció.
El quería estabilidad política para su país, como había visto ocurrió en los Estados Unidos  de America, donde se dieron estos pasos,  antes de elegir un Presidente.
            Poco  después de haber escrito su mensaje a los puertoplateños, llegó a Santiago la noticia de lo que  estaba sucediendo en la capital.
            Los mensajeros Mallol y Franco Bidó, al llegar allí  ese 20 de julio, .con la noticia del pronunciamiento de Santiago en favor de la presidencia de Duarte, se encontraron con que la JCG a la que debían entregar  su mensaje ya no existía y que estaban en prisión la mayoría de sus integrantes. El Gral Santana era presidente, por aclamación.


lunes, 30 de julio de 2018

Duarte en Puerto Plata


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXV)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón
DUARTE EN PUERTO PLATA.-
En Puerto Plata Duarte tenía tres grandes admiradores:
1)     El Padre Dr. Manuel Gonzalez Regalado Muñoz, cura párroco de la ciudad y gran orador.
2)     El Gral Antonio Lopez Villanueva, ya bien entrado en años y quien lo seguía incondicionalmente.
3)     El comerciante Pedro Dubocq, quien aunque no había nacido en nuestro país, pues provenía de una de las pequeñas islas del Caribe que nos rodean , la mas probable Martinica, pero quien demostró poseer un amor por la dominicanidad que le faltaba  a muchos dominicanos de nacimiento, .comenzando por los separatistas.
        Es Dubocq, una de las personas mas importantes de estos tiempos en la novia del Atlántico, pues fue unos años después, quien sacó a Luperón de las calles de la ciudad, donde era un joven pobre que luchaba para sobrevivir con su madre  y cuando tenía 15 años, se lo llevó a su finca en Jamao, lo hizo capataz de sus obreros , pues le vió condiciones  de líder y lo introdujo a su biblioteca, donde el joven se culturizó.
          No me cabe la menor duda de que fue Dubocq quien le inculcó a Luperón su respeto por Duarte y su patriotismo que lo caracterizó por el resto de sus días.
         Fue frecuente ya en la década de los 1880, ver a Luperón y Dubocq, pasearse por las calles de Puerto Plata, en amigables conversaciones.
            Duarte partió desde Santiago para Puerto Plata a caballo, el 8 de julio de 1844, con su comitiva que le acompañaba desde Santo Domingo y tomó la ruta de La Laguna ( hoy Villa Gonzalez)  pernoctando  en Navarrete.
            Al día siguiente se internó en la cordillera septentrional pasando por Altamira y llegó en la  noche a Bajabonico (hoy Imbert) donde durmió. Desde este lugar salió para Puerto Pata donde llegó el día 10 y fue recibido con homenajes parecidos a los de La Vega el 25 de junio y en Santiago el 4 de julio.   En la iglesia parroquial de Puerto Plata, Duarte fue colocado en el presbiterio junto a Lopez Villanueva y Dubocq, donde escuchó el solemne Te Deum oficiado por Regalado Muñoz y su sermón elogiando su figura.
            El Dr. Pedro Troncoso Sanchez recoge en la pag 322 de su Vida de Juan Pablo Duarte de la Colección Duartiana del Instittuto Duartiano, 2002, el siguiente párrafo de este sermón a los allí  presentes:
            “su reconocimiento, adhesión y gratitud hacia el mas sano de corazón y devoto de pensamiento de los libertadores de América, ungido  por la providencia para hacer puro y fraterno el sentimiento de los dominicanos y conducir al extraviado destino de la República, por los santos caminos de la fe divina y el amor a los sagrados fueros ciudadanos.”.
            A seguidas, ese 10 de julio de 1844, pasaron Duarte y sus acompañantes al salón del ayuntamiento donde el Gral Lopez Villanueva entregó al recién llegado, el acta de pronunciamiento de los puertoplateños, para que ocupara la presidencia de la República. Regalado Muñoz tomó de  nuevo la palabra para decirle:
            “No desmayar en sus virtuales propósitos de salvar la República encomendada desde aquel momento a su honradez y patriotismo, sin ceder a sus credenciales de único elegido para conducir gloriosamente los destinos  de la tierra recién liberada.”
            Duarte debió  sentirse en posición embarazosa nueva vez y al igual que a Mella en Santiago tener que explicar que antes de tener un presidente era obligatorio dar los pasos de una constituyente y luego proceder al elegir un Presidente.
            Su adhesión a este proceso solo servía para desilusionar aquellas personas llenas de buena fe, pero carentes de cultura política  y de las consecuencias de tener un presidente por aclamación y no por un proceso constitucional.
Al responder a estas peticiones, Duarte pronunció una de sus expresiones mas elocuentes y hermosas , que reproduciremos mas adelante.
           

lunes, 23 de julio de 2018

Santana dictador


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXIV)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón
SANTANA DICTADOR.-
Los duartistas se dividen.-
Durante la ausencia de Duarte de agosto 1843 a marzo 1844, el núcleo dirigencial que mantuvo viva la llama de la revolución independentista fueron Sanchez, Mella, Jimenes, Vicente Celestino Duarte y José Joaquín Puello.
Mella, algo alejado del grupo,  fue quien hizo los arreglos para el grito de febrero y las cosas resultaron bien.
Pero ahora el alejamiento de Mella y  Duarte en Santiago, tuvo  resultados negativos y además hizo que en Santo Domingo se distanciaran Puello y Sanchez, al Puello  decidir no resistir a Santana. Entonces Manuel Jimenes decidió, al igual como . había hecho  Esteban Roca, pasarse al bando Santanista.
El se adelantó a darle la bienvenida a Santana a San Cristobal y entró junto a el y los hateros seibanos en la ciudad.. Es por esta razón que Jimenes no es apresado, ni enviado al exilio con los demás líderes trinitarios y mas adelante, Santana lo hizo Secretario de las Fuerzas Armadas. Posteriormente, al Santana decidir abandonar la Presidencia en 1848, Jimenes resultó  ser el segundo Presidente de la República.
De las actividades de Vicente Celestino Duarte en estos días, no hemos encontrado rastro en ninguno de los historiadores que hemos revisado pero fue encerrado y luego exiliado también por Santana..
El 12 de julio de 1844, Pedro Santana al frente de unos 2,000 soldados, fieles a su persona, cruzaron la Puerta del Conde, con aire festivo, despliegue de banderas  y sin ser molestados, ingresaron a la ciudad. Santana  visitó brevemente la Junta Central Gubernativa y enseguida acompañado de su estado mayor, fue a entrevistarse con Saint Denys.
Al día siguiente se montó un espectáculo en la plaza de armas, hoy parque Colón,  donde se formaron unos 4 mil soldados, pues a los llegados el día anterior, se les sumaron mas soldados del ejército del sur, que habían quedado en San Cristobal, mas los soldados seguidores de Puello, de quien Saint Denys dice “siempre dispuesto y humilde ante la fuerza, se  puso inmediatamente a la disposición de Santana, de quien no se separa ni un minuto desde ese momento”. (ver carta de Saint Denys a Guizot, de fecha 29 de julio, 1844)
En medio de este despliegue militar, se proclamó al General  Pedro Santana, Presidente de la Republica Dominicana, con poderes dictatoriales a nombre del ejército y el pueblo. Además de los vítores al nuevo líder, se oían voces de … Abajo la Junta.!!
            No hay que ser muy perspicaz para comprender que la mano de Saint Denys estaba detrás de todo esto. En la carta señalada, el refiere que “Despues de la revista, Santana, hábilmente, hizo que sus seibanos ocuparan la Fortaleza y todos los puestos militares de la ciudad”. Esta proclama de un presidente, sin haberse aprobado previamente una constitución, estaba en contra de todos los planes de Duarte y de su proceder, consecuente  con su firme convicción, de los pasos previos, que necesariamente debían darse, antes de que tuvieramos un presidente y lo dijo claramente aquí en Santiago cuando exclamó que, la Junta Central Gubernativa era la autoridad en el país, hasta que se dieran los pasos señalados y entonces se eligiría  un Presidente.
Después de su proclamación como Presidente, lo que de facto reemplazaba la JCG al frente de los asuntos del país, quiso Santana realizar una reunión conciliatoria con ellos, produciéndose entonces  escenas tumultuosas, entre los seguidores de Santana y los trinitarios devotos de Duarte, particularmente con José Joaquín Perez.
Para el 18 de julio  ya estaban en prisión Sanchez, Vicente Celestino Duarte y su hijo Enrique, Manuel María Valverde, José Díez y todo un grupo mas de reconocidos duartistas.
            Mientras esos hechos ocurrían en la capital, Duarte se encontraba en Puerto Plata, ajeno a lo que allí tenía lugar. En Puerto Plata  nuevamente fue  proclamado Presidente de la Republica y otra vez se vió obligado a rechazarla.



sábado, 14 de julio de 2018

Saint Denys amedrenta a Jose Joaquin Puello



                                                          DUARTE LXIII

SAINT DENYS AMEDRENTA A JOSE JOAQUIN PUELLO.-
           
La rebelión de Pedro Santana contra la Junta Central Gubernativa (JCG) dominada por los duartistas independentistas, fue coordinada con el cónsul francés Saint Denys, quien se aseguró de que en esos días estuvieran  fondeados en el puerto de Santo Domingo, tres barcos de guerra de la escuadra francesa en el Caribe, la Naiade, el Styx y el  Euryale, apoyando la separación dominicana de Haití.
            Aunque para cuando Santana se acercó a la muralla que rodeaba a  Santo Domingo, la Naiade había tenido que partir, la presencia de los otros dos barcos era suficiente para los propósitos de Saint Denys.
            La presencia de estos barcos allí, se pensaba que era importante para que los haitianos vieran que Francia apoyaba lo que habían hecho los dominicanos y desistieran de futuras invasiones a nuestro territorio.
            En el momento oportuno, Saint Denys amenazaría con retirar esos barcos y también marcharse el mismo con su consulado, para demostrar que Francia nos abandonaba.
            Como hasta ese momento, esa era la única representación diplomática presente en el país, esto se consideraba algo negativo para la subsistencia de la Republica Dominicana.
            De inicio, al saber de la rebeldía de Santana y su marcha hacia Santo Domingo, contra la JCG , Puello dijo que Santana viniera preparado para enfrentarse a los cañones que defendían la ciudad, así como a las tropas de que el disponía bajo su mando. Que unicamente  si venía solo, podía el caudillo seibano, entrar en la ciudad.
            Es ese momento cuando entra  en acción el cónsul Saint  Denys.
            En enojosas conversaciones con Sanchez y Puello por separado, su retórica convenció a Puello, de que si resistía a Santana, se marcharía de la ciudad, así como los dos barcos que apoyaban a los dominicanos  fondeados en el puerto y Puello…… fue amedrentado.
El militar profesional con que contaba la naciente Republica Dominicana en ese momento crítico, decidió no enfrentar a Santana.
            Es aquí cuando la ausencia de Duarte de este ambiente se hace mas notoria.
            Recordemos que a diferencia de Sanchez, Puello y los demás líderes independentistas del momento, Duarte no le hablaba a Saint Denys. El no visitó jamás su consulado y todos los señalamientos  que sobre el hace el cónsul francés, las sabía por referencias.
            Le hubiera resultado imposible a Saint Denys convencer a Duarte de no enfrentar a Santana y Puello obedecía a Duarte ciegamente y aunque Duarte solo utilizaba la violencia cuando estaba en peligro la independencia nacional, el lo hubiera captado inmediatamente y actuado en consecuencia.
            Pero las cosas sucedieron de tal forma, que favorecieron a los separatistas (afrancesados en este momento) y su dirigente francés, interesado en realzar su carrera diplomática.
            Debemos también destacar, que a diferencia de Duarte en su viaje por el Cibao, a su paso por las poblaciones del sur, nadie aclamaba o pensaba que Santana podía ocupar le Presidencia de la nueva República.
            El rudo hatero seibano carecía de la cultura  o realizado la labor patriótica de Duarte..
            Su mentalidad era primitiva, como señalara Saint Denys en carta a Guizot, diciendo que el manejaba a sus peones con mentalidad de señor feudal.
Pero esos peones se habían transformado repentinamente en soldados y los soldados profesionales de los antiguos batallones haitianos 31 y 32, estaban detrás de la muralla que protegía la ciudad de Santo Domingo y su jefe había sido convencido de no ofrecerles resistencia.
Y como ocurría cuando Duarte no estaba entre ellos, ante la crisis surgida, los duartistas, se dividieron.

sábado, 7 de julio de 2018

Santana desobedece la JCG y marcha sobre Santo Domingo


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                                       AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com         JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXII)
                                                                         Julio M. Rodriguez Grullón

SANTANA DESOBEDECE A LA JUNTA CENTRAL GUBERNATIVA Y MARCHA  SOBRE SANTO DOMINGO

La Junta  Central Gubernativa (JCG) había sido desde el inicio de la república, el 27 de febrero de 1844, el organismo rector de la política dominicana.
Fue establecido así en el Manifiesto del 16 de enero de ese año y fue obedecida por todos en diversas circunstancias,  hasta que Santana la desobedeció  el  3   de julio de 1844.
Aunque no estaban definidas las condiciones para ser miembro de ella, ni el proceso para acceder a integrarla, ciertamente que ella reflejaba la opinión de las mayorías en la ciudad de Santo Domingo  La impresionante llegada del cónsul francés Saint Denys, el 13 de enero,  había dado gran impulso a la idea separatista y en ausencia de Duarte, ellos dominaban  la situación La noche el 27 de febrero,  los trinitarios los sorprendieron y Sanchez fue designado Presidente de ella, pero tan pronto estos se repusieron de la sorpresa, Bobadilla fue designado presidente y tomó posesión de su cargo el 2 de marzo, que era la fecha que se conmemoraba inicialmente como el comienzo  de la Republica Dominicana,  no el 27 de febrero, por eso Maria Trinidad Sanchez fue fusilada ese día en 1845, porque para  los separatistas, esa fecha no significaba nada.
A su regreso el 15 de marzo, Duarte fue hecho de inmediato miembro y muchos pensaban que debió ser designado Presidente, pero el prefirió por el momento, ser solo miembro.
Duarte dió un ejemplo de obediencia a ella en Baní, a finales de marzo, (a pesar de que sus ordenes lo contrariaban), consciente como estaba de la importancia de acatar las ordenes de la autoridad civil legalmente constituida del momento. Ahora bien, la labor tesonera de Duarte en favor de la independencia, junto a las victorias militares de 19 y 30 de marzo sobre los haitianos, habían hecho  que la idea independentista retornara a ser la  predominante, pero Bobadilla se negaba a aceptar este cambio  en la opinión pública y por eso  Duarte, a pesar de que habitualmente rechazaba la violencia como método de proceder y solo la aceptaba cuando estaba en juego la independencia nacional,  se vió obligado a anarquizar  la asamblea  del 26 de mayo, donde Bobadilla quería forzar la aceptación del Plan Levasseur y luego a ejercer presión, mediante un movimiento popular, para regresar a Sanchez a su presidencia.
Como Bobadilla se negaba a aceptar  ser desplazado, salió de ella  junto a Caminero y  optó por tomar el y sus mas cercanos colaboradores,  esconderse  o refugiarse en el consulado francés. Entonces Duarte incluyó tres de los suyos, Pina, Perez y Valverde en ella y los duartistas tomaron el control  del organismo.
            Jamás se le ocurrió a Duarte, que Santana desacataría una orden emitida por esta JCG, después que el le había dado el ejemplo en marzo, de obedecer la JCG aunque sus ordenes le contrariaran, pues eso significaba colocar el país bajo el poder del sable o la fuerza en vez de la razón. Pero la mente primitiva de Santana no captaba esas cosas.
El le había asegurado  a  Saint Denys en marzo, antes de partir para Azua, que  el estaba de acuerdo con el protectorado y ahora lo iba a demostrar, en una acción de fuerza, coordinada con este.
            Así que cuando la JCG presidida por Sanchez, decidió aceptar una petición de licencia por enfermedad que el había solicitado y  envió al Coronel Esteban Roca a Azua, para que este le entregara el mando de la tropa y se retirara a atender su supuesto quebranto de salud, se dió inicio a un drama que echaría  por el suelo, las bases legales sobre las cuales se había gobernado el país hasta ese momento. Se montó un show en el cual   el ejército del sur, con los hateros seibanos a la cabeza, se negó a aceptar la separación de su jefe del mando y entonces, bajo sus órdenes, se puso en marcha sobre la capital.
            Esteban Roca fue el primero en pasarse a su bando.