Colaboracion para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com
MATANZA DE HAITIANOS III (EL ESCANDALO INTERNACIONAL)
Julio M. Rodriguez Grullón
Aparte de los dominicanos que ocultaron sus sirvientas, o amigos haitianos, para evitar que fueran asesinados durante loa masacre de octubre de 1937, hubo poca reacción contra Trujillo y su despotismo sanguinario dentro del país, por la matanza de los haitianos. Varias fueron las razones para ello.
1ro.- El hecho ocurrió en una zona lejos de los sitios donde existieran medios de
comunicación
2do.- Nadie, fuera de los que lo habían vivido, podía creer lo que se relataba
3ro.- Las primeras noticias aparecieron en la prensa dominicana, un mes después, en forma de unos “incidentes” entre haitianos y dominicanos en la línea fronteriza.
4to.- El terror difuso que Trujillo había implantado, impedía cualquier reacción
organizada contra lo sucedido.
En Haití, el clima de concordia que Trujillo había fomentado por varios años, llamando continuamente al Presidente Vincent, mi grande y buen amigo, hizo que las autoridades haitianas, inicialmente dudaran de lo ocurrido. Sin embargo, gradualmente, la verdad se fue abriendo paso, primero en el New York Times, que dos semanas después publicó noticias sobre lo sucedido y luego fuentes incuestionables informaron sobre los sucesos, de modo que a finales de 1938, Vincent se convenció que lo de “grande y buen amigo” , era puro teatro, de un hombre, cuya maldad estaba a un nivel que escapaba a la imaginación, así que a finales de año, solicitó la intervención de los gobiernos de Estados Unidos, Cuba y México para exigir a Trujillo una indemnización por el abuso cometido.
El 31 de enero de 1938 se llegó a un acuerdo en que el gobierno dominicano pagaría 750,000 dólares como indemnización para los familiares de las víctimas, de los cuales se pagarían de inmediato 250,000 y el resto en pagos anuales de 100 mil dólares a finales de enero, por los próximos cinco años.
Pero Trujillo volvería a hacer de las suyas. En febrero de 1939, Anselmo Paulino se presentó ante la cancillería haitiana con un cheque de 275,000 dólares para saldar la deuda de 500,000 dólares pendientes; la oferta fue aceptada por el congreso haitiano. Trujillo se había ahorrado 225,000 dólares, toda una fortuna en esos días.
Al margen
Por primera vez se han tomado medidas contra los involucrados en una muerte materna declarada evitable, donde se encontraron evidencias de negligencia médica. Aleluya.
Aunque hubiera sido preferible que los implicados fueran suspendidos en funciones indefinidamente sin disfrute de sueldo y sometidos a un tribunal disciplinario del Colegio Médico (CMD) para la decisión final, como están las relaciones entre el CMD y el Ministerio de Salud Pública, esto fue descartado. De todas formas, era tiempo ya, de iniciar algún tipo de acción en estos casos.
sábado, 18 de septiembre de 2010
sábado, 11 de septiembre de 2010
Matanza de haitianos II (El corte)
Colaboracion para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com MATANZA DE HAITIANOS II (EL CORTE)
Julio M. Rodriguez Grullón
Tu naciste cuando “el corte” me decía mi madre y no querían decirme lo que estaba pasando, porque yo estaba en el “riesgo” y pensaban eso iba a hacerme mucho daño. Pero en casa de tu abuelo (Julio Grullón) donde yo estaba pasando el puerperio, había una sirvienta haitiana llamada Artemisa, que había desaparecido y yo preguntaba ¿que pasa con Artemisa?, ¿donde está Artemisa ? y tuvieron que decírmelo.
Lo que pasaba era, que Julio Grullón, había escondido su sirvienta haitiana, para evitar que la mataran, en el acto de barbarie mas repugnante de nuestra historia.
Durante una semana, cualquier habitante de la zona fronteriza, particularmente en la Línea Noroeste, que pareciera haitiano, era pasado a cuchillo sin preguntar nada, fuera anciano, mujer o niño. Cuando había alguna duda sobre si era dominicano, se le pedía que dijera la palabra “perejil”, si el acento lo delataba, ahí mismo los sables “gallito” , entraban en acción.
Trujillo soltó presos delincuentes y los envió a la frontera para que participaran en la masacre y de paso se quedaran con las propiedades de los haitianos muertos, o que despavoridos, lograban escapar cruzando la frontera.
¿Cuántos haitianos fueron masacrados?
El Dr. Euclides Gutierrez Félix, en su obra Trujillo: monarca sin corona, pag 164 y 165 , 4ta edición, nos dice, que Trujillo en Puerto Plata, en mayo de 1961, días antes de morir, dijo que había exterminado “treinta mil haitianos y si fuera necesario lo haría otra vez”. El autor asegura que Trujillo exageraba el numero de muertos. El concluye, que basado en datos sobre la población existente en esos días, que el número de muertos no pasó de tres mil.
Fueran tres mil, treinta mil, o el número que usted quiera entre esos dos, lo cierto es, que Trujillo ordenó exterminar los haitianos de este lado de la frontera, no importaba cuantos fueran y que 24 años después, no mostraba ningún arrepentimiento. Para mi esto pone de manifiesto el fondo tenebroso de Trujillo, su absoluto desprecio por la vida humana, algo que demostró de nuevo en 1959, cuando masacró dominicanos de clase media y alta, opuestos a su satrapía.
Los haitianos que se encontraban en otras zonas del país, apenas fueron tocados, pues el propósito de la matanza era limpiar la frontera, donde residían el 80% de ellos.
En enero de 1938, Julio Grullón tomó a Artemisa y personalmente la llevó a Dajabón, la vió cruzar el Masacre y desaparecer en Haití. Jamás se supo de ella.
En Montecristi quedó Sóntire, dominicano, su compañero sentimental, testigo de lo ocurrido, pero incapaz de relatar nada, pues quedó trastornado mentalmente, incoherente por el resto de sus días, por los sucesos de aquella fatídica semana de octubre de 1937. El merodeaba la tienda de mi abuelo, quien piadosamente le pasaba un semanal, para que pudiera subsistir.
articulosdeopinion2004@yahoo.com MATANZA DE HAITIANOS II (EL CORTE)
Julio M. Rodriguez Grullón
Tu naciste cuando “el corte” me decía mi madre y no querían decirme lo que estaba pasando, porque yo estaba en el “riesgo” y pensaban eso iba a hacerme mucho daño. Pero en casa de tu abuelo (Julio Grullón) donde yo estaba pasando el puerperio, había una sirvienta haitiana llamada Artemisa, que había desaparecido y yo preguntaba ¿que pasa con Artemisa?, ¿donde está Artemisa ? y tuvieron que decírmelo.
Lo que pasaba era, que Julio Grullón, había escondido su sirvienta haitiana, para evitar que la mataran, en el acto de barbarie mas repugnante de nuestra historia.
Durante una semana, cualquier habitante de la zona fronteriza, particularmente en la Línea Noroeste, que pareciera haitiano, era pasado a cuchillo sin preguntar nada, fuera anciano, mujer o niño. Cuando había alguna duda sobre si era dominicano, se le pedía que dijera la palabra “perejil”, si el acento lo delataba, ahí mismo los sables “gallito” , entraban en acción.
Trujillo soltó presos delincuentes y los envió a la frontera para que participaran en la masacre y de paso se quedaran con las propiedades de los haitianos muertos, o que despavoridos, lograban escapar cruzando la frontera.
¿Cuántos haitianos fueron masacrados?
El Dr. Euclides Gutierrez Félix, en su obra Trujillo: monarca sin corona, pag 164 y 165 , 4ta edición, nos dice, que Trujillo en Puerto Plata, en mayo de 1961, días antes de morir, dijo que había exterminado “treinta mil haitianos y si fuera necesario lo haría otra vez”. El autor asegura que Trujillo exageraba el numero de muertos. El concluye, que basado en datos sobre la población existente en esos días, que el número de muertos no pasó de tres mil.
Fueran tres mil, treinta mil, o el número que usted quiera entre esos dos, lo cierto es, que Trujillo ordenó exterminar los haitianos de este lado de la frontera, no importaba cuantos fueran y que 24 años después, no mostraba ningún arrepentimiento. Para mi esto pone de manifiesto el fondo tenebroso de Trujillo, su absoluto desprecio por la vida humana, algo que demostró de nuevo en 1959, cuando masacró dominicanos de clase media y alta, opuestos a su satrapía.
Los haitianos que se encontraban en otras zonas del país, apenas fueron tocados, pues el propósito de la matanza era limpiar la frontera, donde residían el 80% de ellos.
En enero de 1938, Julio Grullón tomó a Artemisa y personalmente la llevó a Dajabón, la vió cruzar el Masacre y desaparecer en Haití. Jamás se supo de ella.
En Montecristi quedó Sóntire, dominicano, su compañero sentimental, testigo de lo ocurrido, pero incapaz de relatar nada, pues quedó trastornado mentalmente, incoherente por el resto de sus días, por los sucesos de aquella fatídica semana de octubre de 1937. El merodeaba la tienda de mi abuelo, quien piadosamente le pasaba un semanal, para que pudiera subsistir.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Matanza de haitianos I (antecedentes)
Colaboracion para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com MATANZA DE HAITIANOS I (ANTECEDCENTES)
Julio M. Rodriguez Grullón
La frontera dominico-haitiana fue por mucho tiempo motivo de conflicto entre los dos países. El primer intento de resolverlo partió de los haitianos.
Fabré Geffrard, quien en 1858 derribó a Souluque porque intentaba invadir de nuevo nuestro territorio, al terminar la guerra de la restauración, (en la cual fue el aliado de los restauradores), en 1866 propuso un pacto de comercio amistad y delimitación de la frontera, pero cayó antes de que el pacto pudiera concretizarse. A sus sucesores no les interesó este tema.
Hubo intentos fallidos de resolver el problema fronterizo en 1874,1896,1898 y1901. En 1912 los americanos tomaron el control de nuestras aduanas y para el comercio con Haití establecieron sus aduanas tomando el tratado de Aranjuez de 1777, como referencia.. En 1915 cuando tomaron Haití y luego en 1916 nuestro país, esta línea de aduanas se convirtió en una “frontera de facto”.
El 21 de enero de 1929, Horacio firmó un acuerdo fronterizo con Haití cuyo Presidente era Bornó, pero Haití seguía ocupado por los marines. Desocupado ya Haití, Trujillo y el Presidente haitiano Vincent, ratificaron ese acuerdo, en marzo de 1936.
El acuerdo cedía a Haití zonas que en el tratado de Aranjuez pertenecían a la colonia española, pero que ya Lilís había cedido a los haitianos en 1898 y fue ciertamente el final de los desacuerdos fronterizos. Trujillo se dedicó entonces a dominicanizar la zona fronteriza.
La moneda metálica que lanzó a comienzos de 1937, fue un primer paso en esa dirección,
nadie podía imaginarse, que el próximo paso sería, la eliminación física de los haitianos que estaban ubicados de este lado de la frontera.
Mientras tanto, Trujillo, quien era un gran actor, daba demostraciones de fraternidad hacia los haitianos, visitándolos frecuentemente y agasajando continuamente a su embajador en el país Leslie Lescott, al extremo, que el 16 de mayo de 1936, la calle Grand Rue de Puerto Principe, fue denominada, Ave Presidente Trujillo y en la ceremonia del cambio de nombre, el presidente del senado haitiano declaró, que la mas importante realización del Presidente Vincent eran las cordiales relaciones establecidas con el Presidente Trujillo.
El Dr. Euclides Gutierrez Felix,en su obra, Trujillo: monarca sin corona, señala, que la matanza de haitianos se efectuó con precisión y frialdad, para ser improvisada y fruto de un momento de embriaguez de Trujillo, en la casa de Isabel Mayer en Montecristi.( pag 160 y 161, 4ta edición, de la citada obra)
A mediados de 1937, el ejército recibió la orden de preparar y tener bien afilados los sables “gallitos,” los cuales podrían ser usados en cualquier momento. Esta orden debía permanecer en el mas absoluto secreto.
Entonces, a principios de octubre de 1937, Trujillo realizó un recorrido por la Línea Noroeste y manifestó su disgusto, por las fechorías que cometían los haitianos, de este lado de la frontera.
articulosdeopinion2004@yahoo.com MATANZA DE HAITIANOS I (ANTECEDCENTES)
Julio M. Rodriguez Grullón
La frontera dominico-haitiana fue por mucho tiempo motivo de conflicto entre los dos países. El primer intento de resolverlo partió de los haitianos.
Fabré Geffrard, quien en 1858 derribó a Souluque porque intentaba invadir de nuevo nuestro territorio, al terminar la guerra de la restauración, (en la cual fue el aliado de los restauradores), en 1866 propuso un pacto de comercio amistad y delimitación de la frontera, pero cayó antes de que el pacto pudiera concretizarse. A sus sucesores no les interesó este tema.
Hubo intentos fallidos de resolver el problema fronterizo en 1874,1896,1898 y1901. En 1912 los americanos tomaron el control de nuestras aduanas y para el comercio con Haití establecieron sus aduanas tomando el tratado de Aranjuez de 1777, como referencia.. En 1915 cuando tomaron Haití y luego en 1916 nuestro país, esta línea de aduanas se convirtió en una “frontera de facto”.
El 21 de enero de 1929, Horacio firmó un acuerdo fronterizo con Haití cuyo Presidente era Bornó, pero Haití seguía ocupado por los marines. Desocupado ya Haití, Trujillo y el Presidente haitiano Vincent, ratificaron ese acuerdo, en marzo de 1936.
El acuerdo cedía a Haití zonas que en el tratado de Aranjuez pertenecían a la colonia española, pero que ya Lilís había cedido a los haitianos en 1898 y fue ciertamente el final de los desacuerdos fronterizos. Trujillo se dedicó entonces a dominicanizar la zona fronteriza.
La moneda metálica que lanzó a comienzos de 1937, fue un primer paso en esa dirección,
nadie podía imaginarse, que el próximo paso sería, la eliminación física de los haitianos que estaban ubicados de este lado de la frontera.
Mientras tanto, Trujillo, quien era un gran actor, daba demostraciones de fraternidad hacia los haitianos, visitándolos frecuentemente y agasajando continuamente a su embajador en el país Leslie Lescott, al extremo, que el 16 de mayo de 1936, la calle Grand Rue de Puerto Principe, fue denominada, Ave Presidente Trujillo y en la ceremonia del cambio de nombre, el presidente del senado haitiano declaró, que la mas importante realización del Presidente Vincent eran las cordiales relaciones establecidas con el Presidente Trujillo.
El Dr. Euclides Gutierrez Felix,en su obra, Trujillo: monarca sin corona, señala, que la matanza de haitianos se efectuó con precisión y frialdad, para ser improvisada y fruto de un momento de embriaguez de Trujillo, en la casa de Isabel Mayer en Montecristi.( pag 160 y 161, 4ta edición, de la citada obra)
A mediados de 1937, el ejército recibió la orden de preparar y tener bien afilados los sables “gallitos,” los cuales podrían ser usados en cualquier momento. Esta orden debía permanecer en el mas absoluto secreto.
Entonces, a principios de octubre de 1937, Trujillo realizó un recorrido por la Línea Noroeste y manifestó su disgusto, por las fechorías que cometían los haitianos, de este lado de la frontera.
domingo, 29 de agosto de 2010
Nuestra mortalidad materna es una verguenza
Colaboracion para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com
NUESTRA MORTALIDAD MATERNA ES UNA VERGUENZA
Julio M. Rodriguez Grullón
Uno de los índices mas importantes sobre el estado de la atención medica en un país, es el de la mortalidad materna. En países donde los partos institucionalizados, esto es, en hospitales o maternidades con atención medica, ocurren en mas del 95% de los casos, las estadísticas muestran una mortalidad baja. Son países desarrollados o países que aunque no están desarro-llados en todos sus aspectos, en la cobertura del parto pueden considerarse desarrollados.
En algunos países con grandes poblaciones indígenas, o con una geografía accidentada, es imposible obtener una cobertura a esos niveles, pero ese no es nuestro caso. Nuestra cobertura de partos institucionalizados es de 98 a un 100%, o sea la de un país desarrollado.
Vamos a dar las estadísticas de mortalidad materna por cada 100 mil partos, de algunos países de este continente con una cobertura de partos similar a la nuestra:
Canada…………………….........…04
Estados Unidos…………...…..11
Cuba……………………….........….19
Costa Rica………………....…...22
Uruguay…........……………………28
Republica Dominicana…….159 (que vergüenza)
En años recientes se han tomado algunas medidas para establecer las causas de esta mortalidad materna nuestra tan alta y las muertes maternas son analizadas por un comité para determinar si la muerte era evitable o no.
El problema está, en que después que se determina que una muerte era evitable, hasta donde yo sepa, no se hace mas nada. No se señalan culpables ni se sanciona a nadie.
Tenemos que colaborar los sectores involucrados en la atención a la parturienta, para disminuir la mortalidad materna. La Sociedad Dominicana de Ginecología y Obstetricia (SDGO), filial del Colegio Medico Dominicano (CMD) tiene que jugar su papel en esta situación.
Cuando una muerte materna sea declarada evitable, el caso debe ir al CMD, donde un tribunal, integrado por miembros de la SDGO, debe conocer el caso, señalar culpabilidades y sancionar de acuerdo a la severidad de la falta cometida.
Insisto de nuevo en que el CMD debe implementar el reglamento de recertificación, para asegurarse de que los médicos que atienden los partos están al día en sus conocimientos y los aplican correctamente.
El CMD es parte del estado, su asesor en materia de salud y sus recomendaciones en casos como estos, deben ser seguidas al pie de la letra.
No podemos continuar siendo un país desarrollado, en lo que a cobertura institucional de partos se refiere y presentar unas estadísticas de mortalidad materna de país subdesarrollado.
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NUESTRA MORTALIDAD MATERNA ES UNA VERGUENZA
Julio M. Rodriguez Grullón
Uno de los índices mas importantes sobre el estado de la atención medica en un país, es el de la mortalidad materna. En países donde los partos institucionalizados, esto es, en hospitales o maternidades con atención medica, ocurren en mas del 95% de los casos, las estadísticas muestran una mortalidad baja. Son países desarrollados o países que aunque no están desarro-llados en todos sus aspectos, en la cobertura del parto pueden considerarse desarrollados.
En algunos países con grandes poblaciones indígenas, o con una geografía accidentada, es imposible obtener una cobertura a esos niveles, pero ese no es nuestro caso. Nuestra cobertura de partos institucionalizados es de 98 a un 100%, o sea la de un país desarrollado.
Vamos a dar las estadísticas de mortalidad materna por cada 100 mil partos, de algunos países de este continente con una cobertura de partos similar a la nuestra:
Canada…………………….........…04
Estados Unidos…………...…..11
Cuba……………………….........….19
Costa Rica………………....…...22
Uruguay…........……………………28
Republica Dominicana…….159 (que vergüenza)
En años recientes se han tomado algunas medidas para establecer las causas de esta mortalidad materna nuestra tan alta y las muertes maternas son analizadas por un comité para determinar si la muerte era evitable o no.
El problema está, en que después que se determina que una muerte era evitable, hasta donde yo sepa, no se hace mas nada. No se señalan culpables ni se sanciona a nadie.
Tenemos que colaborar los sectores involucrados en la atención a la parturienta, para disminuir la mortalidad materna. La Sociedad Dominicana de Ginecología y Obstetricia (SDGO), filial del Colegio Medico Dominicano (CMD) tiene que jugar su papel en esta situación.
Cuando una muerte materna sea declarada evitable, el caso debe ir al CMD, donde un tribunal, integrado por miembros de la SDGO, debe conocer el caso, señalar culpabilidades y sancionar de acuerdo a la severidad de la falta cometida.
Insisto de nuevo en que el CMD debe implementar el reglamento de recertificación, para asegurarse de que los médicos que atienden los partos están al día en sus conocimientos y los aplican correctamente.
El CMD es parte del estado, su asesor en materia de salud y sus recomendaciones en casos como estos, deben ser seguidas al pie de la letra.
No podemos continuar siendo un país desarrollado, en lo que a cobertura institucional de partos se refiere y presentar unas estadísticas de mortalidad materna de país subdesarrollado.
sábado, 21 de agosto de 2010
Trujillo lanza una moneda metalica
Colaboracion para La Informacion AYER Y HOY
articulosdeoponion2004@yahoo.com
TRUJILLO LANZA UNA MONEDA METALICA
Julio M. Rodriguez Grullón
En nuestro país tuvimos, desde la primera década posterior a la independencia, dificultades para poseer una moneda propia.
Desde que Buenaventura Baez engañó a los comerciantes del Cibao, pagándoles la cosecha de tabaco, con unas papeletas sin respaldo, que provocó la revolución de julio de 1857, el estado dominicano perdió la capacidad de poseer un signo monetario que gozara de la confianza de la población.
Las cosas no mejoraron posteriormente durante el siglo XIX, al contario, empeoraron, cuando Lilís, al final de su dictadura, emitió sus famosas papeletas, también sin respaldo, que el pueblo rechazaba y rehusaba utilizar en sus transacciones comerciales habituales.
Así que desde las dos últimas décadas del Siglo XIX, cuando el país comenzó a desarrollarse, los comerciantes utilizaban monedas como la mejicana, la americana, la haitiana o cualquier otra que les inspirara confianza.
A partir de 1904, el dólar norteamericano comenzó a tomar preponderancia. La convención de 1907, lo oficializó y luego de la intervención americana de 1916-24, se convirtió en la moneda que se utilizaba a nivel nacional, para las transacciones comerciales. Recordemos que las aduanas eran controladas por un interventor americano, que después de cobrarse el pago de la deuda que dejó Lilís, mensualmente entregaba, en esa moneda, lo que le correspondía al gobierno dominicano.
Trujillo, consciente de esa debilidad de su gobierno, después que en 1936 estableció claramente la frontera con Haití, dándole al estado dominicano, por primera vez, sus límites territoriales precisos, inició el proceso de otorgarle a ese estado, un signo monetario confiable.
El 21 de febrero de 1937 se promulgó la ley 1259, que creaba la moneda metálica nacional. Las monedas fueron acuñadas siguiendo el patrón norteamericano , una moneda (de cobre) de un centavo, una de cinco, una de diez, una de veinte y cinco y una de cincuenta centavos.
No era necesario un banco central para lanzar estas monedas, pues su valor se relacionaba con la cantidad de metal que contenían, la de cinco centavos níquel y las demás su valor se relacionaba con la cantidad de plata que contenían. Pasarían diez años antes de que el dictador pudiera fundar un Banco Central y lanzar papel moneda, pero con los precios de los artículos de primera necesidad que existían entonces, se podía, con esas monedas, realizar la compra y venta de artículos de consumo diario familiar.
Las operaciones comerciales de mayor envergadura, o las que se hicieran con empresas extranjeras, se continuaron realizando, hasta 1947, en dólares.
Este fue un paso importante en desplazar del mercado monedas extranjeras, pues en la frontera haitiana sobre todo, era común que las pequeñas operaciones económicas familiares, se realizaran utilizando la moneda del aquel país, que fue entonces, ilegalizada.
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TRUJILLO LANZA UNA MONEDA METALICA
Julio M. Rodriguez Grullón
En nuestro país tuvimos, desde la primera década posterior a la independencia, dificultades para poseer una moneda propia.
Desde que Buenaventura Baez engañó a los comerciantes del Cibao, pagándoles la cosecha de tabaco, con unas papeletas sin respaldo, que provocó la revolución de julio de 1857, el estado dominicano perdió la capacidad de poseer un signo monetario que gozara de la confianza de la población.
Las cosas no mejoraron posteriormente durante el siglo XIX, al contario, empeoraron, cuando Lilís, al final de su dictadura, emitió sus famosas papeletas, también sin respaldo, que el pueblo rechazaba y rehusaba utilizar en sus transacciones comerciales habituales.
Así que desde las dos últimas décadas del Siglo XIX, cuando el país comenzó a desarrollarse, los comerciantes utilizaban monedas como la mejicana, la americana, la haitiana o cualquier otra que les inspirara confianza.
A partir de 1904, el dólar norteamericano comenzó a tomar preponderancia. La convención de 1907, lo oficializó y luego de la intervención americana de 1916-24, se convirtió en la moneda que se utilizaba a nivel nacional, para las transacciones comerciales. Recordemos que las aduanas eran controladas por un interventor americano, que después de cobrarse el pago de la deuda que dejó Lilís, mensualmente entregaba, en esa moneda, lo que le correspondía al gobierno dominicano.
Trujillo, consciente de esa debilidad de su gobierno, después que en 1936 estableció claramente la frontera con Haití, dándole al estado dominicano, por primera vez, sus límites territoriales precisos, inició el proceso de otorgarle a ese estado, un signo monetario confiable.
El 21 de febrero de 1937 se promulgó la ley 1259, que creaba la moneda metálica nacional. Las monedas fueron acuñadas siguiendo el patrón norteamericano , una moneda (de cobre) de un centavo, una de cinco, una de diez, una de veinte y cinco y una de cincuenta centavos.
No era necesario un banco central para lanzar estas monedas, pues su valor se relacionaba con la cantidad de metal que contenían, la de cinco centavos níquel y las demás su valor se relacionaba con la cantidad de plata que contenían. Pasarían diez años antes de que el dictador pudiera fundar un Banco Central y lanzar papel moneda, pero con los precios de los artículos de primera necesidad que existían entonces, se podía, con esas monedas, realizar la compra y venta de artículos de consumo diario familiar.
Las operaciones comerciales de mayor envergadura, o las que se hicieran con empresas extranjeras, se continuaron realizando, hasta 1947, en dólares.
Este fue un paso importante en desplazar del mercado monedas extranjeras, pues en la frontera haitiana sobre todo, era común que las pequeñas operaciones económicas familiares, se realizaran utilizando la moneda del aquel país, que fue entonces, ilegalizada.
lunes, 16 de agosto de 2010
El campeonato de beisbol profesional de 1937
Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com
EL CAMPEONATO DE BEISOL PROFESIONAL DE 1937
Julio M. Rodriguez Grullón
El béisbol, deporte ideado por los norteamericanos, se introdujo el país a finales del siglo XIX y tomó auge durante la intervención americana de 1916-24, cuando los dominicanos demostraron poseer grandes condiciones naturales para practicarlo. Uno de los momentos felices del pueblo dominicano durante la intervención era, cuando los criollos derrotaban a los equipos de los “marines” y cuando el “bambino” Ninín Rodriguez, conectaba sus largos batazos.
Se celebraban campeonatos desde la década de los 1920 y en los años 30 los torneos adquirieron mayor auge. Se traían refuerzos de jugadores extranjeros para mejorar la calidad de los equipos y eran torneos románticos, donde la pasión por ganar lo dominaba todo. No había beneficio económico para los patrocinadores de los equipos.
En 1936 se celebró un torneo en el que participaron Licey y Escogido de la capital, Estrellas Orientales de San Pedro de Macorís y las Aguilas Cibaeñas de aquí de Santiago. Ese torneo fue ganado por las Estrellas Orientales.
Ese fue el año que la capital cambió su nombre al de Ciudad Trujillo.
Al año siguiente, 1937, Licey y Escogido fueron fusionados en un equipo que se llamó Dragones de Ciudad Trujillo. Ese nombre hizo que la política se metiera en el asunto y aunque Trujillo no era aficionado al beisbol (a el lo que le gustaba eran los caballos) respaldó economicamente el conjunto. Los mejores jugadores de la Liga de Color de los Estados Unidos fueron traídos al evento.
Esos jugadores eran tan buenos o mejores que los de la grandes ligas de los blancos, pero no podían jugar en ellas, por el prejuicio racial imperante en aquel país.
Ese año la liga de color tuvo que cancelar su torneo, pues sus grandes estrellas estaban aquí y no despertaban interés sus juegos. El Ciudad Trujillo tenía en sus filas los tres mejores jugadores entonces existentes, el pitcher Satchel Paige, el catcher Joshua Gibson y el jardinero Cool Papa Bell, considerado este último, el jugador mas rápido del béisbol de esos días. Había otras estrellas negras repartidas en los dragones y en los otros dos equipos. Las Aguilas tenían en sus filas al gran Martín Dihigo, quien fue su manager y el “hombre team”.
Este torneo lo ganaron los Dragones y como ya nadie podía competir economicamente en el país con Trujillo, mató nuestro béisbol profesional a nivel nacional por 14 años.
En la década de los 1940, los torneos de mayor calidad se organizaron en el Cibao, donde los deportistas-empresarios podían competir entre si, sin la interferencia del Jefe. Este comprendió el error que había cometido en el 37 y cuando el interés nacional por el beisbol renació, por el triunfo de nuestros conjuntos en los torneos internacionales de béisbol amateur, Trujillo se mantuvo fuera de los campeonatos organizados en el verano, a partir de 1951, con la participación, como en 1936,, de Licey y Escogido por la capital, las Estrellas Orientales por el Este y las Aguilas Cibaeñas por el Cibao
articulosdeopinion2004@yahoo.com
EL CAMPEONATO DE BEISOL PROFESIONAL DE 1937
Julio M. Rodriguez Grullón
El béisbol, deporte ideado por los norteamericanos, se introdujo el país a finales del siglo XIX y tomó auge durante la intervención americana de 1916-24, cuando los dominicanos demostraron poseer grandes condiciones naturales para practicarlo. Uno de los momentos felices del pueblo dominicano durante la intervención era, cuando los criollos derrotaban a los equipos de los “marines” y cuando el “bambino” Ninín Rodriguez, conectaba sus largos batazos.
Se celebraban campeonatos desde la década de los 1920 y en los años 30 los torneos adquirieron mayor auge. Se traían refuerzos de jugadores extranjeros para mejorar la calidad de los equipos y eran torneos románticos, donde la pasión por ganar lo dominaba todo. No había beneficio económico para los patrocinadores de los equipos.
En 1936 se celebró un torneo en el que participaron Licey y Escogido de la capital, Estrellas Orientales de San Pedro de Macorís y las Aguilas Cibaeñas de aquí de Santiago. Ese torneo fue ganado por las Estrellas Orientales.
Ese fue el año que la capital cambió su nombre al de Ciudad Trujillo.
Al año siguiente, 1937, Licey y Escogido fueron fusionados en un equipo que se llamó Dragones de Ciudad Trujillo. Ese nombre hizo que la política se metiera en el asunto y aunque Trujillo no era aficionado al beisbol (a el lo que le gustaba eran los caballos) respaldó economicamente el conjunto. Los mejores jugadores de la Liga de Color de los Estados Unidos fueron traídos al evento.
Esos jugadores eran tan buenos o mejores que los de la grandes ligas de los blancos, pero no podían jugar en ellas, por el prejuicio racial imperante en aquel país.
Ese año la liga de color tuvo que cancelar su torneo, pues sus grandes estrellas estaban aquí y no despertaban interés sus juegos. El Ciudad Trujillo tenía en sus filas los tres mejores jugadores entonces existentes, el pitcher Satchel Paige, el catcher Joshua Gibson y el jardinero Cool Papa Bell, considerado este último, el jugador mas rápido del béisbol de esos días. Había otras estrellas negras repartidas en los dragones y en los otros dos equipos. Las Aguilas tenían en sus filas al gran Martín Dihigo, quien fue su manager y el “hombre team”.
Este torneo lo ganaron los Dragones y como ya nadie podía competir economicamente en el país con Trujillo, mató nuestro béisbol profesional a nivel nacional por 14 años.
En la década de los 1940, los torneos de mayor calidad se organizaron en el Cibao, donde los deportistas-empresarios podían competir entre si, sin la interferencia del Jefe. Este comprendió el error que había cometido en el 37 y cuando el interés nacional por el beisbol renació, por el triunfo de nuestros conjuntos en los torneos internacionales de béisbol amateur, Trujillo se mantuvo fuera de los campeonatos organizados en el verano, a partir de 1951, con la participación, como en 1936,, de Licey y Escogido por la capital, las Estrellas Orientales por el Este y las Aguilas Cibaeñas por el Cibao
domingo, 8 de agosto de 2010
Lina Lovaton, reina del carnaval de la capital en 1937
Colaboración para La Información AYER Y HOY
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LINA LOVATON, REINA DEL CARNAVAL DE LA CAPITAL
Julio M. Rodriguez Grullón
En la capital de la republica llamada oficialmente desde enero de 1936 Ciudad Trujillo (y así la seguiremos llamando mientras estemos narrando hechos ocurridos entre 1936 y 1961), la alta sociedad tenía la costumbre de a principios de año, celebrar un fastuoso carnaval, con fiestas que culminaban con un desfile de carrozas, donde se la lucia una reina elegida cada año y su corte. En 1937 fue elegida reina, Lina Lovatón Pittaluga, de la que se enamoró perdidamente Trujillo.
El jefe la conocía desde antes de ser reina, pues Lina era amiga de su hija Flor de Oro y la había acompañado cuatro años antes a unas vacaciones, en una casa veraniega que poseía Trujillo en San José de las Matas y que visitaba con frecuencia en esos años. Lina acompañaba a Flor de Oro en esas vacaciones, que fue cuando se inició su romance con Rubirosa.
Lina, para vergüenza de su familia, accedió al cortejo de Trujillo y por un momento parecía como que este se divorciaría de María Martínez para casarse con ella.
Pero María Martínez y Trujillo eran tal para cual. Irritada por este romance que Trujillo llevaba a cabo sin ningún miramiento, la “españolita” le hizo la vida imposible a Lina, que temiendo por su seguridad personal, tuvo que abandonar el país y radicarse en Miami. Desde allí viajaba clandestinamente a Ciudad Trujillo, a sus citas con Trujillo, quien se juntaba también con ella, cuando viajaba a Estados Unidos, aunque no fuera a Miami, pues Lina se trasladaba a la ciudad donde el estuviera ubicado.
Para 1937 Trujillo contaba 46 años de edad y su vida sexual era hiperactiva. Basta señalar que en 1939 le nacieron tres hijos con solo algunos meses de diferencia, Angelita, con su esposa María Martínez, Odette con su ex-esposa Bienvenida Ricardo y Yolanda con su amante Lina.
En total Trujillo reconoció nueve hijos, la mayor, Flor de Oro, producto de su primer matrimonio con Aminta Ledesma, Ramfis, Angelita y Radhames con su tercera esposa Maria Martinez, Ramfis había nacido en 1929, cuando la Martinez era amante de Trujillo y fue mediante este hijo, que ella logró desplazar a Bienvenida como primera dama, pues Bienvenida, después de ocho años de matrimonio, no le proporcionaba un hijo a Trujillo. Paradojicamente, Bienvenida, después del divorcio, concibió a Odette. Con Lina, Trujillo tuvo a Yolanda y Rafael. Además procreó a las menos conocidas Elsa Julia y Bernardette, hijas de madres diferentes.
Pero eso era solo la punta del témpano de hielo (iceberg).
Lo cierto es que “El Jefe” era un hombre de un apetito sexual insaciable. Numerosas personas, conocedoras de esta realidad, procuraban ganarse su favor, haciendo el papel de celestinos, poniendo a su disposición jóvenes que consideraban atractivas.
Una de las características degradantes de la Era de Trujillo.
La casa de Caoba, en su finca Fundación, que se iniciaba en las afueras de San Cristobal, era el sitio habitual donde realizaba sus lances amorosos.
articulosdeopinión2004@yahoo.com
LINA LOVATON, REINA DEL CARNAVAL DE LA CAPITAL
Julio M. Rodriguez Grullón
En la capital de la republica llamada oficialmente desde enero de 1936 Ciudad Trujillo (y así la seguiremos llamando mientras estemos narrando hechos ocurridos entre 1936 y 1961), la alta sociedad tenía la costumbre de a principios de año, celebrar un fastuoso carnaval, con fiestas que culminaban con un desfile de carrozas, donde se la lucia una reina elegida cada año y su corte. En 1937 fue elegida reina, Lina Lovatón Pittaluga, de la que se enamoró perdidamente Trujillo.
El jefe la conocía desde antes de ser reina, pues Lina era amiga de su hija Flor de Oro y la había acompañado cuatro años antes a unas vacaciones, en una casa veraniega que poseía Trujillo en San José de las Matas y que visitaba con frecuencia en esos años. Lina acompañaba a Flor de Oro en esas vacaciones, que fue cuando se inició su romance con Rubirosa.
Lina, para vergüenza de su familia, accedió al cortejo de Trujillo y por un momento parecía como que este se divorciaría de María Martínez para casarse con ella.
Pero María Martínez y Trujillo eran tal para cual. Irritada por este romance que Trujillo llevaba a cabo sin ningún miramiento, la “españolita” le hizo la vida imposible a Lina, que temiendo por su seguridad personal, tuvo que abandonar el país y radicarse en Miami. Desde allí viajaba clandestinamente a Ciudad Trujillo, a sus citas con Trujillo, quien se juntaba también con ella, cuando viajaba a Estados Unidos, aunque no fuera a Miami, pues Lina se trasladaba a la ciudad donde el estuviera ubicado.
Para 1937 Trujillo contaba 46 años de edad y su vida sexual era hiperactiva. Basta señalar que en 1939 le nacieron tres hijos con solo algunos meses de diferencia, Angelita, con su esposa María Martínez, Odette con su ex-esposa Bienvenida Ricardo y Yolanda con su amante Lina.
En total Trujillo reconoció nueve hijos, la mayor, Flor de Oro, producto de su primer matrimonio con Aminta Ledesma, Ramfis, Angelita y Radhames con su tercera esposa Maria Martinez, Ramfis había nacido en 1929, cuando la Martinez era amante de Trujillo y fue mediante este hijo, que ella logró desplazar a Bienvenida como primera dama, pues Bienvenida, después de ocho años de matrimonio, no le proporcionaba un hijo a Trujillo. Paradojicamente, Bienvenida, después del divorcio, concibió a Odette. Con Lina, Trujillo tuvo a Yolanda y Rafael. Además procreó a las menos conocidas Elsa Julia y Bernardette, hijas de madres diferentes.
Pero eso era solo la punta del témpano de hielo (iceberg).
Lo cierto es que “El Jefe” era un hombre de un apetito sexual insaciable. Numerosas personas, conocedoras de esta realidad, procuraban ganarse su favor, haciendo el papel de celestinos, poniendo a su disposición jóvenes que consideraban atractivas.
Una de las características degradantes de la Era de Trujillo.
La casa de Caoba, en su finca Fundación, que se iniciaba en las afueras de San Cristobal, era el sitio habitual donde realizaba sus lances amorosos.
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