sábado, 27 de abril de 2019

Diligencias poco fructíferas de Duarte

Diligencias poco fructíferas de Duarte

Julio M. Rodríguez 
Julio M. Rodríguez
Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 26.04.2019 - 5:52 pm
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JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXVIII)  
                                                                   
Duarte en su salida del pais se juntó con su amigo Melitón Valverde en Curazao, para coordinar sus esfuerzos en la búsqueda de ayuda para los restauradores.
Duarte y Valverde pasaron juntos a Curazao, desde donde Duarte empeñado en lograr recursos y hacer contactos importantes allí, envió delante a Valverde hacia Caracas, con una carta para el gobierno venezolano..
   
La situación politica en Venezuela se había complicado pues los líderes de la revolución federalista ahora en el poder, se habían dividido y se había establecido una lucha por el control del país
  
 El Presidente Falcón, de ascendencia dominicana, se hallaba en el interior de Venezuela en una campaña para afianzar los resultados de la revolución federalista en todo el país. El dejó en Caracas como presidente interino al General Desiderio Trías y como Ministro de Guerra y Marina al Gral Manuel Bruzual, quienes se habían enemistado y sostenían una pugna por el poder.
   
Valverde cometió el error de aparecer como aliado de Bruzual, a quien Trías  encarceló y cuando Duarte llegó se encontró con que Trías estaba disgustado con las acciones de Valverde y aunque recibió a Duarte afablemente  le dijo que el gobierno debía ser cauto y no agravar sus malas relaciones con el gobierno español, por lo que dijo debería esperar un tiempo antes de concertar ninguna ayuda a los restauradores dominicanos.

Duarte entonces organizó con sus influyentes amistades venezolanas, una junta para recoger donativos para la causa dominicana y en ella estaban integrados  varios ex-ministros de gobiernos  anteriores.

En noviembre de 1864, a pesar de que ya había caído el gobierno de O´Donnell en España y se tramitaba la desocupación de la Republica Dominicana, el encargado de negocios de España en Venezuela,  aprovechó que en la pugna Tría vs  Bruzual, ahora Bruzual había desplazado a Trias como Presidente interino y este puso en apuros a Duarte.  
   
Bruzual accedió a que Duarte fuera interpelado por sus actuaciones en Caracas, antes de partir para la R:D, en los inicios del año 1864.y así se hizo, aunque con respeto. Duarte negó los cargos que se le hacían y de ahí no pasó aquello..
Pero esto era una humillación al representante de un gobierno que había sido reconocido oficialmente ya por el gobierno venezolano, como lo era el .gobierno restaurador  dominicano. Irritado Duarte, se decidió entonces a visitar al Presidente Falcón, quien se encontraba en la ciudad de Coro a unos 400 kilómetros de Carcas, en viaje por la costa.

Falcón lo recibió amablemente y lo envió de regreso a Caracas acompañado del Gral Pachón con instrucciones a Bruzual de que le proporcionara  ayuda a Duarte y los restauradores. Sin embargo la situación imperante en  Venezuela,  solo permitió que Bruzual le entregara 300 pesos sencillos, que Duarte remitió al gobierno restaurador con el Dr. Melitón  Valverde, quién haría un viaje de regreso a Santiago de los Caballeros.

Fue en Coro que Duarte se enteró del derrocamiento .y fusilamiento de Salcedo, al encontrarse con su compañero de viaje de marzo del 1864, Candelario Oquendo, designado ahora General y representante del nuevo gobierno dominicano en Venezuela, con la misma categoría que Duarte  y Valverde, con lo que ahora eran tres, los representantes dominicanos ante el gobierno de Venezuela y aunque el nombramiento de Duarte no había sido derogado, era obvio que Oquendo era el representante del nuevo gobierno.

Fue en los primeros días de enero de 1865 que Duarte se enteró, por correspondencia fechada 27 de diciembre de 1864, del ahora Ministro  de Relaciones Exteriores del gobierno restaurador, Manuel Rodriguez Objío, de la celebración del encuentro diplomático más importante  de estos días, el congreso panamericano de Lima.de 1864-65

Duarte inmediatamente se interesó en participar y le realizó una visita al cónsul peruano en Caracas con tales fines.

sábado, 13 de abril de 2019

La guerra de la restauración. Epilogo

La guerra de la Restauración. Epílogo

Julio M. Rodríguez 
Julio M. Rodríguez
Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 12.04.2019 - 7:10 pm
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JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXVII)  

Después de la partida de Duarte Salcedo continuó buscando un acuerdo de paz con los españoles por lo que irritado Polanco, secundado por Luperón, Pimentel  y demás jefes militares le dió un  golpe de .estado el 10 de  octubre de 1864.
  
Después del golpe, Luperón lo llevó a la frontera con Haití, pero Geffrard temeroso de la reacción española no acepto darle refugio. Entonces Polanco lo llevó a la playa de Maimón y lo fusiló, el 5 de noviembre de 1864, un acto de crueldad innecesario, que la historia le reprocha. Una prueba del disgusto de los compañeros de viaje de Duarte con Salcedo, es que en el gabinete de Pölanco estaban Manuel Rodríguez Objío y Candelario Oquendo. Este último como Ministro de Guerra, fue quien firmó la orden de fusilar a Salcedo (Polanco era analfabeto)   y un par de meses después  al caer  Polanco,  abandonó el país y no regresó jamás.
   
La caída de Polanco se debió a que tercamente, insistió en que había que atacar a los españoles en Montecristi y  el 22 de diciembre en una acción descabellada, lo hizo.  Era el noveno aniversario de las batallas de Santomé y Cambronal contra los haitianos. Si bien era cierto que la Gándara estaba embotellado allí  por falta de acémilas (animales de carga) para transportar su equipo militar,  aquello era una formidable fuerza  de 6,000 soldados profesionales, bien armados, quienes rechazaron  el ataque de los 1,700 patriotas, ocasionándoles grandes bajas..
   
Esa derrota terminó con el prestigio militar de Polanco y en  enero se rebelaron  contra el, Pimentel, Luperón  y otros militares y lo depusieron  del mando. Se formó una Junta Central Gubernativa, donde los Generales Luperón, Pimentel y Monción, llevaban la voz cantante.
   
Así las cosas en nuestro país, en España, los acontecimientos  políticos  favorecieron a los restauradores. El gobierno de O’ Donnell cayó  el 16 de septiembre de 1864, ante el fracaso de la anexión y otros errores mas, cometidos durante su gestión, asumiendo como Primer  Ministro, Narvaez, líder de un partido de oposición a O’ Donnell y quien se había opuesto a la anexión, diciendo que  era un engaño la supuesta petición de ella, presentada por Santana.
   
El  3 de mayo de 1865, las Cortes Españolas, simplemente anularon el decreto de anexión y la Republica Dominicana recuperó su independencia.
La Gándara estaba furioso.

El decía que terminar la anexión sin ninguna recompensa para España, era un descrédito y que fomentaría movimientos de rebeldía en Cuba y Puerto Rico. El trató de obtener ventajas para su país antes de abandonar la Republica Dominicana  con un pacto en El Carmelo, pero ese pacto fue anulado por el gobierno restaurador  de Pímentel, Luperón y Monción.

El día 11 de julio  de 1865, las últimas tropas españolas .abandonaron el país.
José María Cabral, quien se había unido a la  guerra restauradora en 1864 y había obtenido una importante victoria militar  en La Canela, el 4 de diciembre de ese año, entró en Santo Domingo y asumió el gobierno nacional el 4 de agosto de 1865, recibiendo el título de Protector de la Republica Dominicana
La Gándara tuvo razón.
   
Tres  años después, en Puerto .Rico, el 23 de septiembre de 1868, en Lares, se produjo un grito de independencia, que  pudo ser  reprimido por los españoles.
No así con el que ocurrió un par de semanas después en Cuba,  el 11 de octubre de 1868 en Yara,   que inició  la larga guerra de independencia de Cuba, que provocó  en 1898 la guerra entre Estados Unidos y España en la que esta perdió lo que le quedaba  de su imperio .del Siglo XVI, Cuba, Puerto Rico y las Filipinas.
   
Lo  que la Gándara no pudo imaginar fue, que en esa larga guerra de independencia cubana, el líder militar cubano, sería un dominicano, nacido  en Baní, llamado Máximo Gómez, quien durante la anexión a España de su país, peleó del lado español .y que llegó a Cuba, como capitán del ejército español, entre las tropas evacuadas desde la Republica Dominicana

sábado, 6 de abril de 2019

Muerte de Mella. Duarte decide marcharse

Muerte de Mella; Duarte decide marcharse

Julio M. Rodríguez 
Julio M. Rodríguez
Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 05.04.2019 - 7:58 pm
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JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXVI)  
                                                                   
Estando Duarte en Santiago, tratando de quedarse en el país, llegó Mella grave desde Guayubín, donde tenía varios  meses recluido y donde se había visto con  Duarte, pasando cuatro días juntos allí, dos meses antes.
   
El estado de salud de Mella se había agravado y era inminente  su muerte, por lo que al parecer decidieron enviarlo a Santiago, en una medida desesperada, pensando  que allí pudiera encontrar una atención médica salvadora..
El 31 de mayo, recibió Duarte esta nota del gobierno:
    
El General Don Juan Pablo Duarte se pondrá en marcha inmediatamente para la vecina República de Haití..

Las autoridades de tránsito no le pondrán  ningún impedimento, antes bien, le prestarán todos los auxilios necesarios, principalmente de caballos, para que llegue con prontitud al  lugar de su destino
El Ministro de Relaciones Exteriores encargado de la Vicepresidencia
Ulises F. Espaillat
Refrendado El Ministro de Guerra J.B. Curiel
    
Pero con Mella grave en Santiago, Duarte no hizo caso de esta orden y   permanecía la mayor parte del  tiempo al lado de su amigo .y compañero de actividades patrióticas.
Mella tuvo la dicha de pasar sus últimos días, junto a su deseado, a su líder y candidato presidencial  de 1844. El pidió    que su cuerpo fuera cubierto con la bandera nacional y nadie hasta ese momento lo merecía mas que el.
   
Murió el 4 de junio de 1864, con Duarte a su lado.

En el velatorio y entierro de Mella, Duarte conoció e intercambió palabras  con Gaspar Polanco, Benito Monción (a quien ya conocía) y  otros líderes militares del movimiento restaurador. El Pte Salcedo no asistió a los funerales de Mella, aunque si los miembros de su gabinete, Espaillat, Rojas, Bonó, Grullón, y Deetjen.

Duarte, aunque estaba buscando como quedarse, no encontró apoyo en ninguno de los líderes militares patriotas o los miembros del gobierno civil. Ellos habían adoptado .su ideal independentista, pero su presencia los abrumaba..

El gobierno de Salcedo,  después de la toma de Montecristi por los españoles, comenzó a dar señales de desaliento, buscando un acuerdo de paz, enviando a través de Geffrard, mensajeros a la Gándara y es cierto que en junio de 1864, los restauradores  necesitaban ayuda extranjera y  Duarte era el mas indicado para obtenerla, pero el quería quedarse, solo que muerto Mella  y al ver que no  armonizaba con los jóvenes patriotas, decidió acceder a sus deseos de buscar esa ayuda extranjera.  
  
Salió de Santiago el 7 de junio. Como ya no podía viajar por Montecristi, cruzó la frontera por Dajabón y cargado de papeles para los gobiernos  sudamericanos, pidiendo ayuda militar como si estos fueran potencias europeas, llegó  a Cabo Haitiano, donde tomó una embarcación  que lo llevó a Saint Thomas, llegando a su capital Charlotte Amalia, el 28 de junio de 1864. Había permanecido en su país unas diez semanas (25 de marzo al 9 de junio de 1864) y hubiera preferido quedarse, pero muerto Mella, se convenció que en ese momento, su lugar estaba en el extranjero, buscando ayuda para la causa de la restauración del país que había fundado  Posteriormente, 11 años después, .en 1875, el Pte Ignacio María Gonzalez le solicitó  mediante una carta que volviera a su país, pero Duarte no podía fiarse de un baecista, que había traicionado a su propio partido en enero de 1874 y no hizo caso. Poco  después lo hizo Luperón, pero uno se pregunta, porque en 1864, este no apoyó que Duarte permaneciera en el país. Duarte tampoco accedió a su petición Además para estas fechas,  ya su estado de salud le hacía imposible viajar
 

sábado, 30 de marzo de 2019

Duarte LXXXV

Duarte envía su carta a Salcedo con su tio Mariano

Julio M. Rodríguez 
Julio M. Rodríguez
Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 29.03.2019 - 7:20 pm
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JUAN PABLO DUARTE SU VIDA Y SU OBRA (LXXXV)

D uarte esperaba una respuesta de Salcedo a su carta del 26 de abril de 1864, pero pasaron un par de días y este no respondía. Entronces le escribió de nuevo y decidió enviársela con su tío Mariano Diez, agregándole la siguiente nota:
    
La que procede es copia de la escrita a usted con aquella fecha que ratifico y ahora añado que el portador de la presente es uno de los oficiales que ha venido conmigo de
Ultramar, el cual no ha querido sino presentarse personalmente a Vuestra Excelencia. Me tomo la libertad de recomendarselo y espero lo trate Vuestra Excelencia con lA benevolencia que le es característica”:
  
Salcedo no contestó esta carta que le enviaba Duarte por segunda vez
Asignó a Mriano Diez al frente del Sur y continuó sin tener un encuentro personal con Duarte, al que nunca recibió
   
Se proedujo entonces una tensa situación entre Duarte y los líderes restauradores.
   
Terminaron las reuniones de este con los dirigentes que estaban en Santiago y Duarte buscaba la forma de tener una excusa para no partir.
   
Es entonces a mediados de mayo de 1864, que ocurre el desembarco de la Gándara,
quien toma a Montecristi y se aisla aún mas la Republica en Armas, pues los puertos principales del pais eran controlados por los españoles. Las comunicaciones con el exterior a partir de este momento, tenían que hacerse a través de Cabo Haitiano y cruzar luego la frontera por Dajabón.
  
Afortunadamente, Geffrard nunca dejó de apoyar la revolución restauradora y
contribuía en lo que le era posible a su éxito.
  
En estos días se esparcían rumores de que vendría otra invasión, esta vez desde España (la Gándara había reunido sus hombres para su invasión desde Cuba y Puerto Rico) al mando del Gral Juan Prim, quien al frente de 30 mil hombres  vendría a aplastar la revolución restauradora.
    
Primera otro de los generales españoles,  que había participado en la Batalla de Tetuán en el norte de Africa y había tenido .una destacada actuación, pero como no era el comandante principal de las fuerzas españolas, la gloria de este triunfo militar le correspondió al Gral Leopoldo O’ Donnell, lo que lo había catapultado al liderato del gobierno español, aunque otro militar de ese país de gran prestigio, que no había participado en esa batalla, el Gral Ramón María Narvaez, estuvo opuesto a la anexión y militaba en la oposición política española contra O’ Donnell.
           
Estas noticias hicieron que se esparciera un desaliento entre los restauradores y Salcedo comenzó a enviar mediante Geffrard, mensajes a la Gándara, buscando que se llegara a un acuerdo de paz.

Otro hecho desalentador en estos días para los patriotas, fue la llegada de Mella a Santiago desde Guayubín, en estado  moribundo.
           
Duarte permanecía junto a su amigo y compañero de luchas independentistas en estas últimas horas de su vida.
           
Aunque no fue de los nueve miembros originales que fundaron la sociedad trinitaria de Duarte, Mella se unió poco después como un comunicado y su labor a partir de entonces fue extraordinaria.
           
Aunque  Bobadilla quiso,  en ausencia de Duarte, envolver a los trinitarios en la causa separatista, en vez de la independentista, fue Mella quien captó que con los regimientos 31 y 32 del ejército haitiano, compuestos por dominicanos negros, a favor de la causa dominicana, no se necesitaban  mas fuerzas militares para iniciar  la lucha independentista  y que ya Duarte no tenía que empeñarse mas,  preparando una invasión  por la playa de Guayacanes, en combinación con su hermano Vicente Celestino, quien desde San José de los Llanos, lo apoyaría con las fuerzas necesarias para el éxito de la misma.
        
Sin decirle nada a Bobadilla, Mella preparó el grito de la noche del 27 de febrero de 1844.

 

sábado, 23 de marzo de 2019

Duarte le escribe al Pte Salcedo


ESPECIAL PARA LA INFORMACION                               AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com.      DR. JULIO M. RODRIGUEZ GRULLON
                                                  JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXIV)  
DUARTE LE ESCRIBE AL PRESIDENTE SALCEDO
            Después de recibir una carta de Espaillat enviándolo urgentemente a Venezuela y recibir una suma de  dinero del gobierno, sin especificar su propósito, Duarte, contrariado, se decidió escribirle una carta a Salcedo, esperando que este de alguna manera, modificara lo que deseaba Espaillat. La carta dice así:
           
Santiago 26 de abril 1864
Al Señor General Don José Antonio Salcedo
Presidente del Gobierno Provisorio
En Campaña en el Sur
Señor General Presidente:

            Habiendo regresado a mi patria después de largos años de ausencia, sin otras miras que las de serle útil, mi primer deber era el de ponerme a las ordenes del gobierno, y así lo hice desde Guayubín, en donde permanecí unos días por falta de bagajes. Llegado aquí, nada me hubiera sido mas placentero que haberle encontrado en el lugar, pues razones de alta importancia pedían que le hablase de  viva voz .y por esto omití escribirle, desde luego, creyendo poder  partir inmediatamente para donde usted se hallaba y tener la dicha de conocerle personalmente , presentarle mis respetos y darle mis informes.
            No obstante el Gobierno Provisorio juzgó oportuno el encomendarme la misión de que se le ha dado a usted cuenta y que por entonces  no acepté, por encontrarme quebrantado en mi  salud, ya porque me era mas grato el hallarme a su lado en la campaña y participar de los riesgos y peligros que le rodean.. Finalmente pocos días después y cuando ya había pedido caballos al provisorio para ponerme en marcha hacia ese cuartel general, vino a mis manos un articulo tendiente a desunirnos para hacer inútiles los esfuerzos de los dominicanos en la Restauración de la República, inmediatamente me dirigí  (en nota fecha 21 de los corrientes) al Secretario de Relaciones Exteriores  encargado de la Vicepresidencia, la cual concluía de este modo: “Estoy dispuesto a recibir vuestras ordenes si aún me juzgareis aparente para la consabida comisión, pues si he vuelto a mi Patria después de tantos años de ausencia es a servirla con alma, vida y corazón, SIENDO CUAL SIEMPRE FUI, MOTIVO DE UNION ENTRE TODOS LOS VERDDADEROS DOMINICANOS Y JAMÁS PIEDRA DE ESCANDALO  O MANZANA DE DISCORDIA.(LAS MAYUSCULAS SON NUESTRAS). No tomo esta resolución porque tema que el falaz articulista logre el objeto de desunirnos, pues hartas pruebas de estimación y aprecio me han dado y me están dando el Gobierno y cuantos generales , jefes y oficiales he tenido la dicha de conocer, sino porque nos es necesario parar con tiempo los golpes        que pueda dirigirnos  el enemigo y neutralizar sus efectos.”
            Por toda contestación el gobierno estimó conveniente aprobar mi resolución y en consecuencia me ordenó en nota fechada el 22 del mismo, prepararme para la partida y lo que hasta el presente no he emprendido, por no haberme completamente despachado.
            Ahora bien como en las circunstancias que atravesamos se presenta un inconveniente cuando menos se piensa, si a suceder  llegare que mi partida se tarde o deje de efectuarse, me será lo mas grato el hallarme a su lado, y me pondré en marcha tan pronto como se me proporcionen los medios para ello. Mientras, pues, se me presenta la ocasión  de presentar a usted mis respetos personalmente y ponerme a sus ordenes, aprovecho la que hoy se me presenta para hacerlo por medio de estas líneas que tengo el honor de dirigirle.
            Con sentimientos de alta consideración y estima
                                               El General Duarte.

            Está claro  que Duarte no quería irse y apelaba a Salcedo, la máxma autoridad  del gobiernó con la esperanza de que revocaría la orden de Espaillat, de salir urgentemente.

sábado, 16 de marzo de 2019

Espaillat despacha a Duarte para Venezuela urgentemente

Espaillat despacha a Duarte para Venezuela urgentemente

Julio M. Rodríguez 
Julio M. Rodríguez
Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 15.03.2019 - 7:55 pm
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JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXIII)  

Después de leer la carta del Diario de la Marina de  La Habana, donde se especulaba que el era motivo de recelo entre los restauradores, Duarte atando cabos, resolvió que era mejor regresar a Venezuela y que sería mas útil a la causa de la restauración allí.
De nuevo su visión de las cosas estuvo en lo cierto, pues al día siguiente de escribirle a Espaillat diciéndole que aceptaba irse, este se apresuró a responderle  de esta manera:

Santiago 22 de abril 1864
Señor General Juan Pablo Duarte


El gobierno ha recibido su nota de fecha 21 de los corrientes por la que ve que se decide usted a admitir la misión que se le confiara.

Este superior gobierno no cree de ningún valor las razones que motivan su última resolución,  puesto que tanto él, como los demás generales  y corifeos de la Revolución , lejos de prestar alguna atención al calumnioso artículo del Diario de la Marina , ve con mucho gusto el regreso a su país de todos los buenos dominicanos , los que  ocuparán en él, el puesto a que les haga acreedor los  servicios que presten a su país.

Así, General, no crea usted ni por un momento, que su  presencia pueda excitar envidia ni rivalidades, puesto que todos lo verían con mucho gusto prestando aquí sus buenos servicios a la Patria.
   
Sin embargo, siendo muy urgente, como usted sabe, la misión a las repúblicas sudamericanas, y habiendo este Gobierno contado con usted para ella como lugar donde usted mayores servicios podría prestar a su patria, aprovecha su decisión (si bien desaprobando las razones que la motivaron)  y se ocupa de mandar redactar los ´poderes necesarios para que mañana quede usted enteramente despachado y pueda, si gusta, salir el mismo día.

El vicepresidente interino
Ulises F. Espaillat
Refrendado
El Ministro de Relaciones Exteriores
A.Deetjen


Que tan urgente era la misión de Duarte en sudamerica como señala Espaillat..
           
Acaso estaban esos gobiernos en disposición o con los recursos necesarios  de colaborar significativamente con la guerra de la restauración, cuando ninguno  de ellos la había reconocido oficialmente, para no enemistarse con España y no se había designado ya a Melitón Valverde en esa misión, por recomendación del mismo Duarte, quien obviamente no quería tomarla a su cargo, pues en vez de recomendar a Valverde, la hubiera tomado el mismo poco después de su regreso, si la hubiera considerado como su mejor opción de ayuda a la causa de la restauración.

Ni  siquiera  Geffrard en Haití, se había atrevido a reconocer oficialmente al gobierno restaurador, aunque colaboraba secretamente con los patriotas dominicanos. y permitía que por Cabo Haitiano se introdujera alguna ayuda militar a ellos, siempre que pudiera disimularse.

Duarte  recibió una suma de dinero el 24 de abril de parte del gobierno, sin decirle que era para su viaje,  sino para usarlo “cuando a bien lo tenga” y esto, junto a la carta, le provocó una reacción negativa y buscó la manera de encontrar un excusa para posponer su partida, por lo que se decidió a escribirle una carta directamente al Presidente Salcedo, (aunque este no había demostrado el menor interés en conocerlo), con la vana esperanza  de que  le permitiera  permanecer mas tiempo en Santiago o le encomendara alguna misión que el pudiera desempeñar en el país.