domingo, 13 de junio de 2010

Americo Lugo (1870-1952)

Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com AMERICO LUGO (1870-1952)
Julio M. Rodriguez Grullón

La notable excepción entre los intelectuales de inicios de los 1930, que no abandonó el país y que no se sometió a Trujillo, fue Américo Lugo.
Nació y se educó en Santo Domingo, pasó por las manos de Hostos, se graduó de abogado en el Instituto Profesional que dirigía el Arzobispo Meriño y en 1901 publicó su primer trabajo literario titulado “A punto largo”. Lugo escribió otros ensayos, obras de teatro, poesías y cuentos.
Debido a que los norteamericanos no encontraron ningún político dominicano en 1916, que aceptara gobernar apoyado en sus bayonetas, siguiendo el ejemplo del Presidente Jimenes, que contrario a lo que ocurría en Haití y Nicaragua, renunció y no aceptó la “defensa” que contra Desiderio Arias simulaban hacer los yanquis, estos tuvieron que nombrar un gobernador militar y eso hacía la causa dominicana fácil de defender en los foros internacionales. La voz que tronaba en esos conclaves defendiendo la dominicanidad ultrajada, era la de Américo Lugo.
Este, a la cabeza de la Unión Nacional Dominicana (UND), llevó a cabo una efectiva campaña diplomática internacional, por la terminación de la intervención y por eso la nuestra fue la mas corta de las de la política del garrote y el dólar de los americanos (1902-1934)
La UND proclamaba “la evacuación pura y simple” de las tropas americanas del país, algo similar a lo ocurrido en 1865, al terminar la anexión a España, cuando no fueron reconocidos ninguno de los actos oficiales efectuados durante ese período (1861-65).
Por eso Lugo y la UND se opusieron al Tratado Hughes-Peynado que terrminó la intervención y al gobierno de Horacio Vásquez que reactivó la Convención dominico-americana de 1907, que mantuvo las aduanas en manos de Washington. La UND se debilitó y terminó por desaparecer, al abandonar sus filas Estrella Ureña, Balaguer y otros, que se pasaron al gobierno de Horacio Vásquez y luego al trujillismo.
Sin embargo, Lugo se mantuvo firme en sus principios y no podía tolerar a un producto salido del Constabulary de la intervención. Pero el dictador, en su afán de rodearse de gente honorable, no cesaba de presionarlo, para que ingresara a su equipo de intelectuales.
La tirantez entre Trujillo y Lugo, terminó en ruptura, a inicios de 1936, cuando Trujillo acusó a Lugo de haber incumplido un contrato, acordado entre el y el gobierno dominicano, para que el intelectual escribiera una historia de la Isla de Santo Domingo.
Lugo dirigió una carta al tirano, que es una antología y debe ser conocida por todos, como constancia que en todas las épocas han existido en este país, personas valientes, íntegras, que actúan de acuerdo a sus convicciones y que saben enfrentar la adversidad que esto les acarrea.
Lugo cayó en desgracia y vivió el resto de sus días aislado, pobre y con el sobresalto de que podría ser víctima en cualquier momento, de un atentado contra su vida. Aun así, rechazó todas las ofertas que posteriormente le hizo Trujillo.

Figura sugerida
Foto de Américo Lugo anexa
Tambien anexo la famosa carta, que quizás el periódico pudiera publicar in extenso, como un acto de respeto, a la memoria de Américo Lugo

domingo, 6 de junio de 2010

La dicotomía entre los seguidores de Trujillo

LA DICOTOMIA ENTRE LOS COLABORADORES DE TRUJILLO

En 1936, cuando Trujillo nacionalizó la policía municipal, puede decirse que tomó el control absoluto de la Republica Dominicana. El censo realizado el año anterior, por el Partido Dominicano, le dijo todo lo que existía en el país y el partido mismo le informaba de todo lo que ocurría en el mas apartado rincón de la Republica. El nombre de Ciudad Trujillo que recibió la capital ese año, fue la señal objetiva de lo que ocurría.
Ahora bien, Trujillo había alcanzado esa posición a base de crímenes y la mantendría por dos décadas y media mas de la misma forma. El también estaba imbuido de un espíritu patriótico de hacer avanzar el país, al tiempo que aumentaba su riqueza, confundiendo sus intereses privados con los estatales.
El terror difuso que impuso, le permitió construir obras públicas a un costo inferior al de los tiempos de Horacio Vásquez, pues nadie se atrevía a sobrevalorar proyectos o a utilizar materiales de construcción inferiores en calidad a lo establecido en ellos. Esta realidad de las obras construidas durante su Era, ha persistido en la mentalidad popular hasta el dia de hoy, que el pueblo reconoce, que las obras levantadas durante esos años, carecen de vicios de construcción y les sorprende ver como resisten el paso del tiempo.
Pero todo régimen, para sostenerse, necesita de intelectuales que colaboren y justifiquen la situación imperante y en el caso de Trujillo, que continuamente fomentaran el culto a su personalidad, por lo que surgieron entre sus adláteres, dos categorías de personajes:
a) Por un lado estaban los criminales, amparados muchos de ellos en su investidura mili-tar, que ejecutaban “el trabajo sucio“ del régimen y
b) Del otro lado estaban los intelectuales, que llevaban a cabo su labor, a sabiendas de lo que hacían los colaboradores del grupo a.
Es este grupo b, el que nos obliga a reflexionar, 49 años después de la muerte del tirano, porque se mantuvieron tanto tiempo al lado del dictador.
La mayoría de los intelectuales de esos días se plegaron ante Trujillo.
Apenas Juan Bosch y Juan Isidro Jimenes Grullón partieron al exilio y lo combatieron con su pluma desde allí. Pedro Henriquez Ureña abandonó el país, pero no realizó labor intelectual antitrujillista. Los demás, encabezados por Rafael Vidal, Joaquín Balaguer, Manuel A. Peña Batle, Virgilio Diaz Ordoñez, Manuel de Js Troncoso y Ramón Emilio Jimenez, permanecieron en el país, soportando con frecuencia caer en desgracia y las vejaciones que ello acarreaba.
La notable excepción en este grupo fue Américo Lugo, a quien nos referiremos en nuestra próxima entrega.
Trujillo recompensaba bien a sus intelectuales, quienes facilmente olvidaban, como la gran mayoría de los políticos, que el fin no justifica los medios.
Concluyo diciendo, que pienso este grupo de intelectuales, debió considerar a Trujillo como un mal necesario, producto de los tiempos, al que había que plegarse y tratar de que su tiranía dejara algo positivo para el pueblo.

sábado, 29 de mayo de 2010

La revolucion dialoga con la iglesia. Aleluya

Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com
LA REVOLUCION DIALOGA CON LA IGLESIA. ¡¡ALELUYA!!
Julio M. Rodriguez Grullón

La semana pasada, los cables internacionales nos trajeron la noticia de que Raul Castro y el Cardenal cubano de la iglesia católica, Jaime Ortega, se reunieron por cuatro horas y hablaron sobre temas de la realidad cubana actual.
Para mi es una noticia trascendental.
Sin duda alguna que el hecho político mas importante en America Latina durante el siglo XX, fue el triunfo de la revolución cubana de Fidel Castro, que llegó al poder el 1ro enero de 1959 derrotando un ejército apoyado por los americanos y terminando en Cuba, una de las tantas dictaduras que entonces existían en el continente, con el apoyo o la indiferencia de Estados Unidos.
El 90% de los jóvenes de esa época apoyamos la revolución cubana, ese porcentaje disminuyó unos años después, cuando Fidel declaró que la revolución era socialista y nos percatamos que allí se había instalado la dictadura del proletariado, con su ateismo militante; en otras palabras, el comunismo.
No obstante esto, muchos de los jóvenes de entonces siguió apoyando a Fidel y su influencia continental y mundial ha sido grande.
Fidel se puso del lado de Rusia en la guerra fría, (1947-89) que casi se calienta en octubre de 1962, cuando el permitió la instalación de cohetes rusos en Cuba, que amenazaban el territorio de los Estados Unidos. La negociación que terminó esa crisis garantizó la permanencia de la revolución, pues los Estados Unidos se comprometieron a no invadir de nuevo la isla.
El temor de Lyndon Johnson, el Presidente americano de esos días, de que en nuestro país surgiera un régimen similar al cubano, fue a mi juicio, el motivo de la invasión americana en 1965, que truncó la revolución constitucionalista de abril de ese año.
El mundo cambió en 1989 con la caída del muro de Berlín. El comunismo perdió la guerra fría y la causa principal fue su ateismo militante, que lo enfrentó a todas las religiones, incluyendo la católica, que en Polonia jugó un papel clave en su caída.
El comunismo es en la actualidad un anacronismo; solo Cuba y Corea del Norte continuaban con el, pero la apertura del régimen cubano hacia el catolicismo, quiere decir que se aparta del ateismo militante, dejando a Corea del Norte sola en este aspecto.
Otras cosas han cambiado en Cuba ultimamente.
El deterioro de la salud de Fidel no le ha permitido seguir al frente del gobierno, aunque su influencia es aún determinante. El régimen lucha publicamente contra la corrupción, esa plaga que azota a todos los sistemas políticos y que sin libertad de prensa es mas difícil de enfrentar.
¿Será el permitir una prensa independiente el próximo cambio en el sistema?
Figura sugerida
Foto de Fidel Castro anexa

domingo, 23 de mayo de 2010

Compadre Pedro Juan

Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com COMPADRE PEDRO JUAN
Julio M. Rodriguez Grullón

Una de las características de Trujillo fue su sensiblidad a su status social.
Oriundo de un pueblo donde sus moradores no formaban parte de la alta sociedad de entonces, el trató, desde que comenzó a descollar, de introducirse en esos círculos de “gente de primera” y de ahí su matrimonio con Bienvenida Ricardo en 1927. Sin embargo, esa sociedad se resistía a admitir a este hombre de antecedentes turbios, que había subido por su genuflexión ante los americanos en el constabulary, una institución a la que esta sociedad no había permitido a sus hijos ingresar.
Recordemos que esa sociedad había surgido durante la dictadura de Lilís, en los 1890, cuando el avance económico del país, que se inició en la década de los 1870, permitió que surgiera un número de personas acomodadas, que se reunían en aquellos clubes, con salones lujosos, donde se bailaba polka y vals.
Para mediados de los 1930, cuando Trujillo había tomado el control de todos los aspectos de la vida del país, esa sociedad había sido humillada y los integrantes de ella, llenos de temor, se habían inclinado ante el.
En la capital, el Club Unión, donde lo habían rechazado, echándole “bola negra”, cuando el era Jefe de la Policía Nacional y había solicitado ser admitido como socio, a pesar de ahora haberlo hecho presidente del club, había tenido que cerrar sus puertas y su local fue destruido.
Trujillo también fue hecho Presidente del Centro de Recreo aquí en Santiago, del Club 2 de julio en San Pedro de Macorís y en Montecristi, donde la directiva del Club del Comercio “no se reunió” para conocer su solicitud de celebrar en sus salones la recepción después de sus bodas con Bienvenida, se apresuraron a cambiarle el nombre al club y llamarlo “Club Benefactor”. Pero Trujillo tenía que demostrarle a estos señores encopetados , que los tiempos habían cambiado.
Para comenzar, todos los oficiales del Ejército y la Policía, la gran mayoría provenientes de un estrato socioeconómico bajo, tuvieron que ser aceptados como socios de esos clubes y además, un nuevo ritmo comenzó a oírse en sus salones, El Merengue.
Hasta ese momento, la música vernácula dominicana se tocaba solo en las fiestas de los campesinos, principalmente del Cibao y en los clubes de la “gente de primera”, era menospreciada. El primer merengue, a quien el maeño Luis Alberti, le hizo un arreglo para que pudiera ser tocado por una orquesta y la tambora y la guira se escucharan en los salones de la nueva sociedad fue “Compadre Pedro Juan”. Alberti formó una orquesta que llamó Generalísimo Trujillo, que lo acompañaba en sus viajes y amenizaba sus fiestas.
Estaba bien claro, que el país vivía una nueva era… era La Era de Trujillo.

sábado, 15 de mayo de 2010

Fundación de la Policia Nacional

Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com FUNDACION DE LA PÓLICIA NACIONAL
Julio M. Rodriguez Grullón

Para inicios de 1936, solo existía una institución que portaba armas de fuego que no estaba bajo el control directo de Trujillo. La Policía Municipal.
Fundada en los albores mismos de la Republica, esta institución tenía el deber de atrapar a los delincuentes y mantener el orden en los pueblos; sus miembros eran respetados y recibían la colaboración, al realizar sus funciones, de los habitantes de su comunidad, púes se nutría de personas provenientes de ella, reconocidas por su probidad.
La inestabilidad política central tradicional del país, no afectaba su funcionamiento, pues económicamente era mantenida por fondos provenientes de fuentes locales de sustentación.
Durante la intervención norteamericana de 1916-24, se respetó su autonomía, aunque la fuerza interventora le restó importancia a su existencia, al fundar el constabulary (otro cuerpo policial), que luego se convirtió en ejército, aunque solo de nombre, pues seguía ejerciendo mas que nada, funciones policiales.
El 2 de marzo de 1936, Trujillo decidió tomar el control de la Policía Municipal. Eliminó su autonomía, la convirtió en Policía Nacional, con un comandante dependiente del gobierno central y fue entonces que sus miembros comenzaron a ser trasladados de una población a otra, de la misma forma que ocurría ya con el ejército.
Durante los años de la dictadura, poco importaba esta situación de dos cuerpos policiales paralelos, desvinculados ambos de la comunidad donde estaban establecidos. El miedo era tal, que los delitos comunes eran pocos, pues nadie se atrevía a hacer nada, ni bien, ni mal, pues todo lo que se hacía, tenía que provenir de la mente privilegiada del Benefactor de la Patria.
De los dos, el ejército era el temido, pues eran las patrullas de este cuerpo militar, que a diario recorrían las calles de las ciudades y se paseaban por los campos, las que mantenían aterrada a la población, cometiendo impunemente toda clase de atropellos.
Han pasado 49 años desde la desaparición de Trujillo, la situación del país es diferente, el ejército se ha alejado de aquellas funciones policiales, (como debe ser) y sin embargo la Policía sigue siendo Nacional, mantiene su arcaica estructura trujillista, sigue desvinculada de las comunidades donde ejerce sus funciones y obviamente no puede ser un organismo eficaz para prevenir el crimen, ni atrapar a los delincuentes, pues no recibe la colaboración que necesita de la comunidad.
Es noticia frecuente, que todos los miembros de una dotación policial tienen que ser reemplazados y trasladados de una comunidad, pues se han ganado con sus actos, el repudio de sus habitantes. Entonces, ¿puede un montón de nuevos desconocidos, recibir la colaboración, imprescindible para el ejercicio de sus funciones, de parte de esa población?
Pensamos que la Policía ya no debe ser Nacional; debemos volver a una policía bajo el control de las autoridades civiles locales. Esto requiere de un proceso bien planificado, que se ejecute gradualmente.

lunes, 10 de mayo de 2010

Los fueros de cataluña

Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com LOS FUEROS DE CATALUÑA
Julio M. Rodriguez Grullón

Cuando Duarte regresó de España en 1831, luego de su viaje por Estados Unidos y Europa, al preguntársele que fue lo que mas le impresionó en los países que había visitado, su respuesta fue:
“La lucha que se libra en Barcelona por los fueros y libertades de Cataluña.”
En realidad no hay mucha información objetiva sobre la estadía de Duarte en Barcelona y lo de los fueros viene a colación por la reciente puesta en circulación del libro “dimensionando a dios” por Manuel Salvador Gautier (Doy), Editorial Santuario, 1ra edición 2010, 1000 ejemplares, una novela histórica, donde el autor usa su imaginación, para hacernos un relato del Duarte de esos días en Barcelona, que según el, se debatía entre hacerse sacerdote o decidirse a liberar su patria.
Los fueros de Cataluña y de otras regiones de España, tienen mucho que ver en como se forjó la nacionalidad española, en su lucha de siglos contra los musulmanes (722-1492) y contra los franceses (siglos XVI al XIX).
Las regiones centrales de España querían la unidad bajo un gobierno nacional, pero las regiones costeras aspiraban a poseer autonomía. Los distintos idiomas entre las regiones, acentuaba esas diferencias.
El deseo de autonomía era mas fuerte en las regiones costeras del norte, próximas a los Pirineos, pues poseían condiciones geográficas superiores a las de sus vecinos del sur, eran regiones mas prósperas y también mas difíciles de defender de los ataques externos, parti-cularmente de los franceses. A los monarcas de Madrid, les salía muy caro mantener un ejército en esa zona y optaron por conceder una serie de privilegios a sus habitantes, para que asumieran ellos mismos la defensa de su región.
Los fueros eran un conjunto de leyes y costumbres locales, unidas a inmunidades económicas y políticas especiales, respaldadas por las leyes de Castilla, a cambio de lealtad política a la monarquía. Ellos incluían todos los aspectos de la vida en esa región.
Esos fueros habían sido revocados por Fernando VII, un monarca absolutista, quien gobernó el país de 1813 a 1833. Durante el tiempo que Duarte estuvo en Barcelona, (1829-31) fue testigo de luchas llevadas a cabo por sociedades secretas, algunas, aunque monárquicas, deseaban la restauración de sus fueros . Una de ellas tenía como lema:
Dios, Patria, Fueros, Rey.
Duarte sustituyó las últimas dos palabras por la de Libertad, como el lema de su sociedad secreta La Trinitaria, a través de la cual organizó la lucha por la independencia de nuestro país.
Figura sugerida
Fotografía anexa de Duarte

sábado, 1 de mayo de 2010

Colaboración para La Información AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com EL BEISBOL COMO NEGOCIO (y II)
Julio M. Rodriguez Grullón
Al convertirse el béisbol en los Estados Unidos en un negocio multimillonario ha tenido repercusiones trascendentales en nuestro país.
Resulta que a los dominicanos no solo nos fascina el béisbol, es que también tenemos por razones antropológicas, condiciones excepcionales como atletas para practicarlo.
En la actualidad, alrededor del 8% de los jugadores de grandes ligas son de origen dominicano, incluyendo las grandes estrellas del juego como Alberto Pujols y Alex Rodriguez. Para un país que aun no llega a los 10 millones de habitantes, este es un hecho increíble. Por eso todos los equipos de grandes ligas han invertido en academias aquí para desarrollar peloteros.
El béisbol es, en nuestro país, una forma honesta de familias enteras salir de la pobreza, cuando uno de sus jóvenes es firmado por alguna organización de grandes ligas para jugar profesionalmente, aunque ese joven luego fracase en su carrera, pues el bono millonario que recibe por firmar, es suficiente para que todos asciendan de inmediato, en la escala del bienestar.
Esto es lo que a mi juicio está en peligro actualmente con la implantación del “daft”, pues en Puerto Rico esto ha terminado con esos bonos, en consecuencia, el interés por el béisbol ha decaído, el número de jugadores boricuas en las grandes ligas desciende en picada y la liga de béisbol profesional de invierno allí, otrora una de las mas pujantes en el Caribe, en la actualidad languidece, al borde del colapso económico.
El draft obliga al joven a firmar con el equipo que lo reclama en un sorteo. Es cierto que se obtiene un bono, pero no como los actuales, pues el joven si no se pone de acuerdo con el equipo que lo eligió, tiene que esperar el draft del año próximo para repetir el mismo proceso.
Las grandes ligas (MLB) ha esgrimido como argumento para enviarnos un zar, las anomalías que con frecuencia ocurren en la firma de los jóvenes peloteros, producto del “tigueraje” de este país. Lo que pasa es que estas anomalías no son nuevas, no son exclusividad nuestra y no siempre tienen consecuencias negativas.
En 1961, los Mellizos de Minnesota firmaron un prospecto cubano llamado Tony Oliva. Luego se supo que Tony no era su nombre, que el había usado el pasaporte de su hermano para quitarse tres años de edad. Todo lo que hizo “Tony” (quien jugó aquí con el Licey,) fue ganar tres campeonatos de bateo en la Liga Americana, en una carrera de 15 años con los Mellizos.
Estamos de acuerdo en que debemos corregir las anomalías en la firma de jóvenes prospectos y ojalá lo hiciéramos sin que venga un zar de MLB a humillarnos.
En lo que no estamos de acuerdo es que se tomen de pretexto para imponernos el draft. No estamos en Puerto Rico, tenemos una patria que nos legó Duarte y mucho trabajo nos ha dado conservarla. Para algo nos debe de servir