sábado, 11 de noviembre de 2017

Hugo Rafael Cantisano Arias

ESPECIAL PARA LA INFORMACION                             AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com    HUGO RAFAEL CANTISANO ARIAS (1927-2017)        
                                                                   Julio M. Rodríguez Grullón

A mediados de junio de 1964, recibí inesperadamente la visita,  en mi oficina de Director de  la Policlínica del Instituto  Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) en Montecristi, de un medico que venía desde Santiago, en  trabajos organizativos de la filial de la Regional Norte, de la entonces Asociación Medica Dominicana.
Me convenció por su forma clara de hablar de que los médicos debíamos unirnos para poder luchar por la mejoría de nuestras condiciones de trabajo, el respeto a la Ley 6097 y la mejoría de los hospitales.
Le contesté afirmativamente al Dr. Cantisano, que así se llamaba mi visitante, de que me integraría a esta entidad  y aunque  el proceso de reorganización  de la AMD después de la muerte de Trujillo fue lento y con períodos de inactividad, la AMD, que luego se transformó en CMD  es una realidad y  fue gracias a la actividad desplegada  de hombres como el Dr. Cantisano, que esto fue posible.
Por estar inhabilitada esta columna por dos semanas, debido a la ausencia del país de su autor, no pudimos asistir a los funerales de nuestro  apreciado Dr. Cantisano, un icono de la decencia y honestidad, gloria de la medicina dominicana y de fama internacional, por sus trabajos tanto médicos, como culturales e   históricos.
De todas formas,  publicamos  esta columna en su  memoria, mas de dos semanas después de su sentido fallecimiento, pues pensamos que nunca es tarde para decir la verdad, sobre un hombre de una trayectoria de vida  ejemplar.
El había nacido en esta ciudad, el 24 de febrero de 1927, fruto del matrimonio de Humberto Cantisano  Flores y Ana Arias. La familia se trasladó a la ciudad de Puerto Plata donde el joven Cantisano terminó sus estudios primarios y realizó los de bachillerato que finalizaron en 1945. Por este motivo muchos pensaron que el Dr Cantisano era de origen Puerto Plateño.. En 1945 se trasladó  a  Santo Domingo, entonces llamada Ciudad Trujillo, a realizar sus estudios de medicina, en .la única universidad existente entonces en el país, graduándose en  1951.
Este fue el inicio de una de las carreras medicas mas fructíferas que conoce este país, que tuvo una duración de 66 años, pues el Dr. Cantisano continuó ejerciendo su profesión, a pesar de un serio quebranto de salud, ocasionado por un accidente automovilístico, que casi le cuesta la vida y que le ocasionó una limitación en su movilidad física, aunque no afectó el funcionamiento de su brillante intelecto, que continuó ofreciendo cátedras llenas de sabiduría.
  Enumerar las múltiples actividades desplegadas por el Dr. Cantisano durante su vida, en el  espacio de esta columna  es imposible y me limitaré a las que considero mas relevantes, además de la ya señalada como pilar en la formación de la regional norte de la AMD, de la dual aún residiendo fuera de la ciudad capital, fue su presidente a nivel nacional, en el período 1964-65, siendo la primera ocasión en que esto ocurrió. Ya había sido presidente de la Asociación Medica de  Santiago en 1963.
Fue Presidente de la Cruz Roja Dominicana 1965-66. Desde 1967 hasta poco antes de morir fue profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, siendo de los que creó las carreras de Trabajo Social, de Enfermería y  la Escuela de Medicina, de la cual fue su primer director. De  1982 a 1986 fue director del Hospital  Presidente Estrella Ureñá de esta ciudad, implementando los programas de residencias médicas allí.
Es autor de varios libros sobre la medicina en el país, incluyendo  sobre la medicina en Santiago y otro sobre  la de Montecristi.

Por este medio expreso mis condolencias a los familiares de este distinguidísimo médico, a quien todos los que tuvimos la dicha de conocer, lamentamos su ausencia..rFel Cantisano Arias

sábado, 21 de octubre de 2017

Duarte XXX

ESPECIAL PARA LA INFORMACION                              AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com        JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (XXX)
                                                                   Julio M. Rodríguez Grullón

HERARD LLEGA BUSCANDO A DUARTE PARA FUSILARLO
El triunfo avasallante de los independentistas duartianos, en las elecciones del 15 de junio de 1843, alarmó a Brouard, Desgrottes y sus nuevos aliados, los separatistas dominicanos  encabezados por  Bobadilla.
La gravedad del caso estribaba en que hasta ese momento, la idea de la separación era la que se consideraba predominante en  la mente de los dominicanos y que la idea independentista  de Duarte, se impusiera en estos importantes comicios, era inaceptable para este  segmento de la población dominicana, que se consideraba el mas influyente de todos.
DUARTE LES ESTABA ARREBATANDO ESE LIDERAZGO; HABÍA QUE SACARLO DEL MEDIO COMO SEA.
Brouard envió un emisario a Herard, quien en Haití estaba convirtiéndose  en el nuevo dictador, para que al frente de un poderoso ejército, viniera a la parte este de la isla para acabar con el duartismo y que los haitianos retomaran el control efectivo de la antigua colonia española, que se les escapaba de las manos, fruto de la labor de estos duartistas, quienes habían aprovechado su división, en la lucha contra Boyer, para querer echarlos de ella.
Herard estaba en esos días en Cabo Haitiano, donde  le llegó el mensaje de Brouard quien era un hombre de su entera confianza y decidió entrar a la parte este por Dajabón, al frente de una fuerza militar de 12 mil hombres y cual no fue su sorpresa, al encontrarse con que los habitantes de la parte este no entendían su creole, pues su idioma era el español.
Esa ignorancia supina de Herard, sobre los habitantes de  la parte este de la isla, era lo que Duarte apreciaba ocurría en general con los haitianos y los hacía débiles, pues aunque superiores en número, no podían organizarse para una lucha eficaz contra un pueblo  homogéneo como el dominicano, en costumbres, religión e idioma.
Los haitianos, aislados por el idioma y las costumbres del resto del mundo que los rodeaba, solo conocían lo que ocurría en su campo agrícola y la población cercana donde acudían a vender esos productos. En el mismo Haití, al proceder de tribus de distintas partes de Africa, con dialectos diferentes,  les era difícil comunicarse unos con otros.
La lectura del libro El Pueblo Haitiano de James G. Leyburn, una publicación de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos Inc del  2011, nos ayuda a comprender la  situación.
En la página 278 de ese libro Leyburn dice:
La población es con pocas excepciones una multitud indolente y desnuda…. No muy alejada  de las tribus del Niger, en punto a civilización y  a seguidas agrega: .
“Es un hecho  indiscutible que desde que se convirtieron en una nación, los negros de Haití han iniciado .un  movimiento de regresión en lo que respecta al  mejoramiento intelectual  y que no parece existir  obstáculo alguno que les impida descender  a la barbarie.”
            Pero a los separatistas dominicanos, les parecía una utopía que los dominicanos  pudieran librarse de ellos por si mismos y convertirse en una nación libre e independiente de toda dominación extranjera. No, para ellos, debíamos si,  librarnos de los haitianos,  pero colocarnos bajo la protección de una potencia  y era Francia, en esos días, la mas propicia a complacerlos. La división de los dominicanos en independentistas (duartistas) y separatistas (seguidores de Bobadilla en esos días) favorecía ahora los designios de  los haitianos, como la división a la víspera de los haitianos en boyeristas y reformistas, había favorecido a los dominicanos.
Herard llegó a  Santiago y rapidamente atrapó a Mella y lo envíó preso a Puerto Príncipe. Prosigue su viaje hacia Santo Domingo, asegurando en su viaje, que el control de las ciudades por las que pasaba, quedara en manos haitianas.
ESTA COLUMNA TOMARÁ DOS SEMANAS DE VACACIONES







sábado, 14 de octubre de 2017

Irrespeto a la memoria de Duarte

              IRRESPETO A  LA MEMORIA DE DUARTE
                                                                    

            La reciente andanada del conocido periodista Alvaro Arvelo hijo, denostando la figura del fundador de esta república, nos mueve a escribir esta columna.
            Duarte, nació en 1813 en Sto Domingo, a los 16 años y al partir a estudiar a España, decidió, que la antigua colonia española de esta isla, en ese momento bajo el dominio de los haitianos, que eran mucho mas numerosos y fuertes, se convertiría en un país libre e independiente, de toda dominación extranjera.
            A su regreso en 1831, inició de inmediato,  la larga y difícil tarea de concientizar a todos para lograr este fin. En 1838, después de actuar como panfletero contra los haitianos junto a Serra, organizó tres sociedades para propagar su idea; la Trinitaria, la Filantrópica y la Dramática. Si Duarte hubiera sido un homosexual o un santurrón, no lo hubiera seguido nadie en estas sociedades.  
En 1843 tuvo la visión de que al dividirse los haitianos en la revolución de la Reforma contra Boyer, era el momento de los dominicanos entrar en acción para lograr su independencia. Inicialmente los dominicanos se unieron  a los haitianos reformistas, quienes lograron derrocar a Boyer.. Esto hizo que Desgrottes el líder de los reformistas haitianos en Sto Domingo, se enterara de quien era el jefe del movimiento independentista dominicano e hizo que Herard viniera al país a eliminar a Duarte, obligándolo salir del país para salvar su vida,  en agosto de 1843. El movimiento independentista perdió así fuerza y en diciembre de ese año, se inició el movimiento de la separación, esto es separarnos de Haití, no para independizarnos, sino para pasar a ser colonia francesa, el llamado Plan Levasseur.  Los líderes dominicanos separatistas eran Tomás Bobadilla, Buenaventura Baez y  los mellizos Pedro y Ramón Santana. Para llevar a cabo este plan, llegó  a Sto Domingo el 13 de enero de 1844, el cónsul francés  Saint  Denys y tres días después los separatistas  lanzan un documento, llamándolo acta de independencia, cuando esa palabra no aparecía una sola vez en el texto.
              Los jóvenes duartistas, sorprendieron a los separatistas, lanzando un grito de independencia la noche del 27 de febrero de 1844, designando a Sanchez Pte de la Junta Central Gubernativa, pero al día siguiente los separatistas reaccionan y toman el control de la Junta, designando a Bobadilla, Presidente de ella. Duarte regresa el 15 de marzo y cuando Bobadilla  hace público el Plan Levasseur, el 26 de mayo de 1844, anarquiza la reunión  y no se aprueba nada y entonces el 9 de junio, dirige un golpe de estado sacando a los separatistas de la Junta y coloca de nuevo a Sanchez en la Presidencia. Había  que tener coraje y valor para hacer eso. Enseguida los separatistas, con la ayuda decisiva de Saint Denys, toman el poder e inician una  fenomenal campaña de persecución y descredito contra Duarte, que perdura hasta nuestros días.
Lo expulsan del país y  el 27 de febrero de 1845 fusilan a María Trinidad Sanchez estando el en Saint Thomas. Poco  después expulsan para Venezuela a su madre y todos  los Duarte Diez del país. Juan Pablo se queda sin dolientes aquí. Ante todos estos atropellos, Duarte se siente la manzana de la discordia entre los  dominicanos y su altruismo hace que decida desaparecer por 12 años en la selva venezolana,  para que se acabe el duartismo,  los dominicanos se unan y progresen. No dejó su familia abandonada, los hermanos de su madre eran gente rica en Caracas, donde poseían varias propiedades y los mantenían bien a todos.
Duarte vuelve al país durante la guerra de la restauración en 1864,  pero ya estaba enfermo y débil. Los restauradores lo envían de regreso a Caracas, donde muere en 1876.
Esta es la breve historia de un revolucionario, visionario, altruista, valiente y emprendedor. Alvaro Arvelo debe retractarse de los disparates de su ex-abrupto y reconocer que es víctima de la desinformación  sobre Duarte, como tantos otros dominicanos.



sábado, 7 de octubre de 2017

DUARTE XXIX

ESPECIAL PARA LA INFORMACION                              AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com       JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (XXIX)
                                                                   Julio M. Rodriguez Grullón

HERARD ENVIA UN DELEGADO CON PODERES ABSOLUTOS.-
            La situación en la Junta Popular y el ánimo levantisco que advertía Desgrottes en los dominicanos, le hizo solicitar a Herard, en Puerto Príncipe, el envío de un hombre con poderes absolutos para la toma de decisiones con relación al gobierno de la ciudad. De hecho esto significó  el fin de la Junta Popular como órgano de gobierno, pues a partir de la llegada de este emisario de Heard, si las decisiones de la Junta se consideraban inconvenientes para los haitianos, serían anuladas. Esto significa que realmente la junta funcionó unos tres meses (abril-juinio 1843) antes de que las diferencias entre dominicanos y haitianos hicieron imposible siguiera laborando.
            El hombre enviado por Herard para la vuelta al absolutismo, fue Auguste Brouard, quien ya era conocido en la ciudad, pues habían estado en ella como militar en tiempos de  Boyer y fue de los primeros en unirse al movimiento de la reforma haitiana.
            Pero una realidad se imponía en el ambiente de toda la isla.
Para el 15 de junio estaban señaladas las elecciones para escoger los representantes de las diferentes comunidades a la Asamblea Constituyente que debía reunirse en Puerto Principe a finales de ese año 1843, para redactar la nueva constitución de la isla, que seguiría las orientaciones de la constitución de Petion de 1816.
            Este mes de junio de 1843, fue uno de los períodos de mayor actividad proselitista en la vida de Duarte.
            LAS ELECCIONES DEL 15 DE JUNIO DE 1843.-
La oleada democrática que desató el triunfo de la revolución reformista haitiana de 1843, que produjo la caída de Boyer y que la visión política de Duarte le dijo que era el momento de actuar en pro de la independencia de los dominicanos, aprovechando la división de los haitianos, estaba decayendo rapidamente, pues el líder militar de este movimiento, Charles Herard, a quien apodaban Riviere, resultó  ser un ignorante, que no tenia idea de lo que era una democracia  y estaba rapidamente asumiendo el estilo de gobierno de los finales de régimen de Boyer.
A pesar de eso, el deseo de cambio en la vida política de la isla, predominó e hizo que se realizaran elecciones en  toda ella, para elegir los representantes que debían reunirse para redactar la nueva constitución.
Duarte se movió en  todas direcciones en la ciudad y envió emisarios a todas partes para promover la candidatura de  los duartistas y  como de costumbre, envió a Mella al Cibao.
Pero la lucha de Duarte, no era ya solo contra los haitianos.
Entre los dominicanos había surgido un grupo que consideraba una quimera eso de independencia y aspiraban a una separación de Haití y colocarse bajo la bandera de una de las potencias de la época y era Francia en esos días, la mas indicada para ese fin.
Este grupo lo componían personas  de la clase alta del país y funcionarios del régimen haitiano, que pensaban que si los duartistas triunfaban, los sacarían de sus empleos. Los personajes mas destacados de este grupo lo constituían Tomás Bobadilla, José María Caminero y Manuel Joaquín Delmonte en Santo Domingo. En Azua estaba Buenaventura Baez, en Santiago, Pedro Ramón de Mena.  Pero en las elecciones del 15 de junio en Santo Domingo y en la gran mayoría de las comunidades del país, triunfaron los duartistas.
Al conocer su avasallante victoria  en Santo Domingo, la noche del 15 de junio, los duartistas celebraron jubilosamente esta demostración de popularidad y poder. Los separatistas se quedaron asombrados. La independencia triunfaba sobre la separación.



domingo, 1 de octubre de 2017

Duarte XXVIII

ESPECIAL PARA LA INFORMACION                              AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com       JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (XXVIII)
                                                                   Julio M. Rodriguez Grullón

DOMINICANOS Y HAITIANOS ENTRAN EN CONFLICTO EN LA JUNTA POPULAR DE GOBIERNO DE SANTO DOMINGO
A su regreso a Santo Domingo a mediados de mayo de 1843, Duarte se encontró  que los haitianos que a su partida el mes anterior, estaban divididos en Boyeristas y Reformistas, habían vuelto a unirse ante el empuje que percibían habían tomado los dominicanos, aprovechando su división de finales de las tiranía de Boyer.
Durante  la ausencia de Duarte, se rompieron las buenas relaciones entre dominicanos y haitianos en la Junta Popular de Gobierno,  establecida como resultado del triunfo de la revolución de la reforma haitiana de 1843 y en la que lucharon juntos,  dominicanos y haitianos,  contra la tiranía de Boyer.
La razón de la ruptura fue, porque los dominicanos en la Juna (que eran mayoría), pretendían  igualdad de derechos con los haitianos y mayor autonomía en el gobierno de la ciudad, a lo que acontecía  durante la tiranía de Boyer.
Esto originó que el 25 de mayo de 1843, Desgrottes lanzara un bando por las calles de la Sto Domijngo, ordenara un acuartelamiento extraordinario de la guardia nacional y se lanzara un patrullaje a las calles de ella.
Esto motivó una carta de protesta a la Junta, fechada  el 8 de junio de 1843, firmada por un grupo de prestantes ciudadanos, encabezados por Manuel M. Valverde, quienes reclamaban que los documentos que esta emitiera, se hicieran en español y no en francés como había ocurrido hasta ese momento, además  de que la religión católica fuera observada sin cortapisas en el territorio de la antigua colonia española. Asimismo la carta reclamaba diafanidad en el proceso que se avecinaba para la elección de los delegados que debían asistir a la Asamblea Constituyente en Puerto Príncipe en diciembre de ese año, que redactaría una nueva carta magna que debía regir en toda la isla y donde ellos reclamaban se reconocieran todos estos derechos a los dominicanos.
Ponían de ejemplo la autonomía con que había actuado la Junta Popular de Puerto Príncipe en este y otros temas .y reclamaban lo mismo para las demás juntas populares de la isla. Los debates mas acalorados en el seno de la junta popular de Santo Domingo, tenían lugar entre Pedro Alejandrino Pina y Jean Baptiste Morin y la tirantez llegó al extremo, de que la Junta dejó de ser convocada a reunirse, por su Presidente Alcius Ponthieux.
Otro factor importante que se había producido era que la prédica del Padre Gaspar Hernandez, desde su púlpito en la Iglesia de la Misericordia,  se había tornado incendiaria y soliviantaba los ánimos de los dominicanos,  exhortándolos a luchar por su libertad.
Otro hecho favorable que había surgido en la ciudad  para los duartistas,  fue una campaña exitosa en las filas de la  Guardia Nacional,  para promover a Duarte a ocupar el cargo de Coronel, para sustituir a un haitiano que había fallecido y que ocupaba esa posición.
Asimismo en estos días fue separado de las filas del ejército haitiano, donde se estaba efectuando una purga, acusándolo de boyerista, a José Joaquín Puello, un soldado profesional, que Duarte   sabía no  era  boyerista nada y decidió que sería muy conveniente conquistárselo a las filas de los independentistas y así encaminó exitosamente, los pasos con este fin.
La adición de Püello y sus amigos, fue importantísima a sus fuerzas, pues constituía el apoyo de militares de carrera, que mucha falta hacían, a los duartistas. . 
Todas estas cosas, preocuparon grandemente a Desgrottes, Ponthieux y demás jefes haitianos en la ciudad, quienes enviaron un mensaje a Herard en Haití, pidiéndole tomar cartas en el asunto para ponerle fin a esta situación.


sábado, 23 de septiembre de 2017

Duarte XXVII

ESPECIAL PARA LA INFORMACION                              AYER Y HOY
articulosdeopinion2004@yahoo.com       JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (XXVII)
                                                                   Julio M. Rodriguez Grullón

LA ENTREVISTA CON RAMON SANTANA.-
Para 1843 los Mellizos Pedro y Ramón Santana se habían convertido en las ´personas mas influyentes en la región este del país. Es interesante conocer someramente su historia, antes de la llegada de Duarte al Seibo, en mayo de 1843.
Ellos eran hijos de Pedro Santana, quien había luchado en la batalla de Palo Hincado y quien al  cadáver de Ferrand, el general francés derrotado, le había cortado la cabeza y la paseó triunfante, enganchada en la bayoneta de su fusil, por el Seibo, según relatan algunos  historiadores.
Habían nacido en 1801 en Hincha, cerca de la colonia francesa, ubicada en territorio español según el tratado de Aranjuez de 1777, pero los haitianos a quienes detestaban,  ocupaban gradualmente ese territorio y  atropellaban a la familia.
Al iniciarse los disturbios en la colonia francesa en 1798, la situación se tornó insoportable para el señor Santana, quien decidió marcharse y establecerse  lo mas lejos posible de los haitianos , así que con su familia terminó   instalándose en el Seibo.
De inicio era empleados en las tierras  de Miguel Febles, quien era el mayor terrateniente de la zona y la  persona mas influyente, quien murió.  Ramón se había casado con la hija de Febles, Froilana, en 1829 y Pedro, terminó casándose con la viuda, quien era bastante mayor que el. Fue así como ascendieron a dueños de las tierras. Eran personas trabajadoras y honestas. Tenían diferentes personalidades. Ramón era el intelectual y mas instruido de los dos. Gustaba de la lectura y  era tenido como un intelectual de peso. Pedro mas tosco, era capataz de los peones de las tierras  y estaba acostumbrado a dar ordenes. Se decía que Pedro, habitualmente seguía las sugerencias de su hermano.
Duarte organizó en el Seibo el sabido proceso de instalar  una Junta  Popular de gobierno, de la cual, al igual que en San José de Los Llanos, no  quedó rastro documental.
Se sabe, que los mellizos Santana se negaron a ocupar cargos en esa Junta, argumentando que no querían compartir  cargos con haitianos.
Tomas Bobadilla, quien era funcionario del gobierno haitiano, había estado de fiscal en el Seibo y había entablado amistad con los mellizos. Bobadilla no estaba de acuerdo con las ideas independentistas de Duarte y creía en la Separación, esto es, librarnos de los haitianos y colocarnos bajo el amparo de  una nación fuerte,  pues creía como la mayoría de la reducida clase alta de esos días, que los dominicanos por si solos, no podrían defenderse de los haitianos,  quienes los aplastarían. Las ideas de Bobadilla, habían influenciado la manera de pensar de los mellizos sobre este tema.
Luego de instalada la Junta Popular, Joaquin Lluberes concertó la entrevista de Duarte con Ramón Santana.
Esta entrevista fue difícil para el, al constatar, que las ideas de Ramón no eran las suyas en relación a la independencia dominicana. Los argumentos de Duarte sin embargo en pro de la independencia eran sólidos y finalmente al parecer, Ramón estuvo de acuerdo con el.
Pedro no apareció, ni siquiera  para conocerlo, una clara indicación de que no le interesaba esta relación.  Al final de su encuentro, Ramón le aseguró a Duarte, que Pedro también lo apoyaría y como esa era lo que se decía en el lugar, que Pedro seguía las sugerencias de su hermano, Duarte se marchó tranquilo de regreso a Santo Domingo.
Cuando regresó a la ciudad capital, se encontró con que la situación que había dejado de armonía entre los dominicanos y haitianos en la Junta de Gobierno de la ciudad,  se había roto y  convertido en un enfrentamiento.



miércoles, 20 de septiembre de 2017

Duarte XXVI

DUARTE VIAJA A BAYAGUANA, SAN JOSE DE LOS LLANOS Y EL SEIBO.-
Antes de partir para el este del país, Duarte realizó una visita a Bayaguana, amparado en una orden de ruta fechada el 5 de abril de 1843, firmada por Ponthieux, como Presidente de la Junta de Santo Domingo y Mella como su Secretario, en la que le daban poderes para instalar Juntas Populares de Gobierno, donde  la necesidad lo exigiera
El día 7  del mismo mes, se le expidió una carta credencial, que lo autorizaba  en nombre del pueblo soberano a instalar y regularizar las Juntas Populares que debían regir los negocios públicos en las diferentes comunes de su tránsito.
Notemos que estos dos documentos fueron redactados en español y fueron posiblemente los primeros documentos redactados en nuestro  idioma, por un gobierno  haitiano. El 25 de abril de 1843, redactó Duarte el acta de la reunión celebrada en Bayaguana siguiendo el método empleado en Santo Domingo, para elegir la Junta Popular de Gobierno. Se llamó a las personas notables de la comunidad para que se convirtieran en electores y se le presentó una lista de las personas que podían ser elegidas, para conformarla y presidirla.
El ciudadano que recibió la mayor cantidad de votos fue Manuel   Hurquerque  con 69, seguido de Lucas Contreras con 61 y Juan Santana con 46. Como para los dos  los cargos restantes de la junta, las votaciones estuvieron empatadas, se necesitó una segunda ronda de votación,  sin los tres candidatos que habían recibido el mayor número de votos en la ronda inicial.  En esta  segunda ronda fueron elegidos Eugenio Miranda con 70 votos y José Martir con 42, completándose así  la votación para los demás  cargos.
Los miembros de la Junta procedieron entonces a elegir  su Presidente  y Secretario de la misma, eligiendo a Manuel Hurquerque, Presidente y a Eugenio Miranda, Secretario.
Duarte procedió entonces a juramentarlos en sus respectivos cargos y estos procedieron a firmar el acta levantada por el, de todo lo ocurrido.
Después de  esto, emprendió Duarte su viaje al  este del país y es muy probable se detuviera en San José  de Los Llanos e hiciera algo similar a lo que hizo en Bayaguana.
Recordemos que San José de los Llanos está situada en el camino del Seibo desde Santo Domingo. El Seibo era la mas importante de las comunidades en la región este del país en esos días. No existían todavía ni  La Romana, ni San Pedro de Macorís. En la desembocadura del Higuamo existía una aldea llamada Mosquitisol y de La Romana no había nada todavía.
En San José de Los Llanos poseía una residencia  el hermano mayor de Duarte, Vicente Celestino, quien operaba un local comercial allí. La familia Duarte Diez también tenia intereses en un aserradero, que luego  exportaba madera  por la playa de Guayacanes y  también poseía una crianza de ganado, por lo que Vicente Celestino era una persona importante, muy conocida en esta zona y Duarte visitaba con frecuencia esta ciudad. Así que aunque no existen pruebas documentales de ello como en Bayaguana, es muy probable que Duarte se detuviera  allí en su camino al Seibo y repitiera lo que había hecho  en esa otra ciudad.
Duarte llegó al Seibo el 3 de mayo de 1843, acompañado de Joaquin Lluberes. Ese es el día de las fiestas patronales de la Santa  Cruz  y que la población celebra con grandes festividades. Todavía vivían en el Seibo parientes de su madre y también estaban las personas importantes a quienes quería ver, los señores Legiuisamon, Linares y los mellizos Santana. Sería la mas importante de sus visitas, previo al pronunciamiento independentista que pensaba realizar en un futuro cercano.